Estadísticas confiables
Ha llamado la atención que hace pocos días, un nuevo funcionario ha tomado las riendas del INE encargado de presentar la más fidedigna información al Estado
Cada Estado tiene estadísticas determinantes, únicas que parten de un centro de datos y abarca disciplinas como física, ciencias sociales, de la salud y un moderno concepto de control de calidad. Se usa no sólo en áreas de negocios o de instituciones gubernamentales, siendo su objetivo ayudar en la toma de decisiones. Es una ciencia que recolecta, recopila e interpreta esos datos en el estudio del comportamiento colectivo.
Ha llamado la atención que hace pocos días, un nuevo funcionario ha tomado las riendas del INE (Instituto Nacional de Estadística) encargado de presentar la más fidedigna información al Estado en forma descriptiva, resumida numérica o gráficamente, describiendo las características para facilitar su aplicación, en formas ya tradicionales de histogramas, piramidales, gráficas de barra o circulares.
El relevo se produce justamente en momento muy marcado por elecciones judiciales, decisiones sobre el relanzamiento de la candidatura de la dupla Morales-García y modificaciones en la estructura económico-financiera del Estado que acusa menores ingresos, crecimiento de la deuda externa y conflictos regionales ante el recorte de los presupuestos de Gobernaciones, Alcaldías, Universidades y entes descentralizados que dependen del Tesoro General de la Nación.
Según análisis de La Nación de Buenos Aires, una administración seria y responsable tiene que confiar en las estadísticas cuanto más apegadas a los hechos por ello más creíbles y desconfiar de aquellas que forcejean para quedar bien con los “mandantes” que enmascaran la realidad y cubren con un manto de disimulo y falsedad los hechos negativos que desfiguran la realidad.
Con Mauricio Macri y su reciente victoria electoral, sale Argentina de un cuadro económico casi demencial. El peronismo se había empeñado en presentar estadísticas discutibles, con estimaciones y pronósticos que estuvieron a punto de tumbar su economía. Los análisis y la información numérica como los relativos a la deuda externa y el permanente tira y afloja de los grandes acreedores a los que doña Cristina llamaba “buitres” que pretendían cobros exorbitantes, con los que sin embargo su sucesor en la Casa Rosada tuvo que avenirse y transar.
Los expertos para concluir en el caso argentino aceptaron que las nuevas estadísticas gozarán de un tiempo antes de su presentación para resolver los problemas cotidianos, negociar contratos, alquileres y desarrollar una construcción confiable y transparente.
El autor es periodista
Columnas de MAURICIO AIRA




















