Priorizar la reactivación
A casi 20 días de los bloqueos que paralizaron el país por casi dos meses, los planes de reactivación de la economía local, departamental y nacional debe ser encarada como una prioridad del Gobierno Nacional a través de alianzas con todos los niveles del Estado.
El impacto del cerco que dejó aislada a las ciudades de La Paz y El Alto, las más afectadas con el conflicto de los sectores que se movilizaron en contra del Gobierno, difícilmente se revertirá en el corto plazo; pero, es esencial de que se aceleren los planes para los sectores estratégicos que garantizan la seguridad alimentaria.
Si bien las cifras del daño económico que dejó el bloqueo nacional son contundentes: 3.000 millones de dólares, por no poder producir, exportar y vender en el mercado interno, la realidad es más dura para los medianos y pequeños productores que al día de hoy tienen sus granjas e industrias cerradas.
Un ejemplo de esta crisis son los productores avícolas que en varias regiones continúan con la producción paralizada, porque el cierre de las carreteras rompió por completo el ciclo productivo de las aves, que implica el repoblamiento con millones de pollos bebé. Además, necesitan asegurar el acceso a combustible para las tareas complementarias de la crianza de los pollos.
Los productores lecheros, bananeros y de otras frutas también sufren las consecuencias de la ruptura de la cadena agravada por la pérdida de mercados internacionales.
El Gobierno Nacional ha dado buenas señales de su interés en reactivar la economía y se ha reunido con los productores agropecuarios para escucharlos, recoger sus propuestas y avanzar en medidas concretar de apoyo a estos sectores estratégicos. De manera inmediata se ha acordado la creación de un fondo de apoyo a los productores.
El siguiente paso es esperar que esta ayuda se materialice y los agropecuarios puedan acceder a recursos que les permitan retomar su producción.
En la medida en que la ayuda se concrete y las palabras se vuelvan hechos, los sectores productivos se podrá superar las secuelas del bloqueo más largo que soportó el país.
Sin embargo, la Cumbre Empresarial Extraordinaria que se realizó en Cochabamba también alertó de que no solo se necesitarán recursos; sino, un clima de paz social que permite el crecimiento, porque en todos queda el temor a nuevos bloqueos que paralicen nuevamente la economía nacional.
No hay duda de que todos están dispuestos a ponerle el hombro al país para lograr la anhelada reactivación económica; pero, de manera paralela el Ejecutivo debe trabajar para brindar las condiciones para que los productores bolivianos desarrollen sus actividades con total normalidad.



















