Octubre, mes de la salud mental
Por la realidad y los problemas que vemos a diario a nuestro alrededor cada vez hay más conciencia de que la salud mental abarca todos los ámbitos de la vida y que las enfermedades se han tornado más complejas por los estilos de vida y las adicciones. Y, si bien el país cuenta con un plan nacional de salud mental y de prevención del suicidio falta que esas estrategias se apliquen y no se queden en el papel.
La directora médica del Instituto Psiquiátrico San Juan de Dios, Grace Camacho, reflexionó en una entrevista en Los Tiempos sobre la importancia de la prevención y alertó de que si bien no hay nuevas enfermedades mentales sí hay casos más complejos, porque una persona puede presentar depresión y trastornos alimenticios o trastornos de personalidad y adicciones en forma simultánea.
Recordó que la pandemia del Covid-19 provocó un aumento de las enfermedades mentales por el confinamiento; pero, también derribó estigmas sobre la atención y la prevención. Este cambió permitió avanzar en la prevención; pero, también en la necesidad de exigir que las autoridades generen programas de atención y destinen presupuestos para un trabajo integral para evitar que las enfermedades se agraven.
Aunque cada 10 de octubre se celebra el Día Mundial de la Salud Mental, las instituciones del área dedican todo el mes a realizar una mayor incidencia en visibilizar a las personas con enfermedades mentales y la importancia de trabajar en la prevención y atención.
El Día Mundial de la Salud Mental es impulsado por la Federación Mundial para la Salud Mental (WFMH), con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud, con el objetivo de elaborar estrategias que sirvan de apoyo a estas personas y les permitan sobrellevar su enfermedad o curarse.
“El esfuerzo por diagnosticar y tratar trastornos de salud mental en edades tempranas reduce el coste financiero en el futuro y evita todo tipo de problemas derivados, como puede ser el suicidio, según la OMS.
El autocuidado es un elemento esencial para que las personas detecten las primeras señales de posibles enfermedades mentales y acudan a buscar ayuda especializada. En este proceso es importante que el sistema de salud brinde atención en psicología y psiquiatría y se capacite a todos los profesionales en salud en el diagnóstico de las dolencias.
La prevención de la salud mental debe encararse como una política prioritaria al dotar a los centros de salud, hospitales e instituciones de las condiciones necesarias para la detección temprana de estas patologías.
Los planes que se han elaborado tienen que ser recuperados, mejorados y aplicados en beneficio de la población para que hay una mejor calidad de vida y una sociedad más armónica.





















