Un tribunal decide si se juega la final, pero no será en Argentina
La final imposible de la Copa Libertadores entre Boca y River no se jugará en Argentina. Si se celebra, será el 8 o el 9 de diciembre, en una ciudad por determinar. La Conmebol anunció ayer su decisión de no permitir el encuentro en el país de ambos clubes por prudencia tras la violencia del sábado. Los Xeneizes se niegan. Quieren que se les declare ganadores sin jugar por la agresión de los hinchas millonarios al autobús de sus jugadores. Un ataque que dejó heridos a varios miembros del plantel, entre ellos Carlos Tévez. Todo depende ahora del Tribunal de Disciplina de la Conmebol y no hay fecha para ese dictamen. Boca ha dejado claro que llegará hasta el Tribunal de Arbitraje Deportivo si hace falta para que se descalifique a River.
La Conmebol hizo su esperado anuncio en Paraguay tras reunirse con los dirigentes de los dos clubes argentinos. “Conforme a los hechos de violencia ocurridos en Buenos Aires el 24 de noviembre de 2018, los cuales pusieron en riesgo la seguridad de los jugadores, oficiales y aficionados, incluso con hechos delictivos que las autoridades argentinas aún investigan, resulta prudente que el partido final no se juegue en dicho país”, indica su comunicado oficial. River quería jugar en su estadio, el Monumental, y Boca busca una victoria de despacho para compensar la agresión a sus jugadores.
La Conmebol quiere que la final, la última de dos vueltas, se decida sí o sí en la cancha. Falta por ver dónde.
Todos los ojos están puestos ahora en el Tribunal de Disciplina Deportiva, un órgano autónomo.
DOHA, LA ALTERNATIVA EXÓTICA PARA LA FINAL
Ya se anunció que no se jugará en Argentina, lo que ha hecho abrir un abanico de posibilidades que van desde Asunción a Miami.
La propuesta más exótica y también la más jugosa en cuanto a motivos económicos se refiere es la de Doha, capital de Qatar. Los qataríes encuadrarían esta final en su preparación para el Mundial que allí se juega dentro de cuatro años.
Además, es un país muy cercano a Emiratos Árabes, donde se celebra el Mundial de Clubes la semana siguiente a la disputa de la final de la Copa. El ganador podría quedarse allí y preparar el Mundial.
¿QUÉ DECIDE EL TRIBUNAL DE DISCIPLINA DE CONMEBOL?
El Tribunal, formado por cinco personas, todas ellas de nacionalidades distintas, deberá analizar los hechos acaecidos en el Monumental el sábado que obligaron a postergar la revancha entre River y Boca. Además, tiene sobre la mesa un recurso de Boca por el que pide que River sea expulsado del torneo. Si es expulsado, no habrá final. El miembro argentino del Tribunal no vota.
¿Quién integra el Tribunal ?
Eduardo Gross Brown (Paraguay). Es el presidente del Tribunal y, además, el que más tiempo lleva en el puesto. Formó parte de la comisión que decidió darle el partido por perdido a Boca Juniors en 2015 en las semifinales de la Copa Libertadores frente a River por el episodio del gas pimienta. Es abogado.
Amarilis Belisario (Venezuela). La única mujer que forma parte del Tribunal de Disciplina. Abogada, lleva varios años en la Conmebol, y trabajó como asesora de la Federación de Fútbol de Venezuela.
Antonio Carlos Meccia (Brasil). Es el más nuevo, su incorporación se produjo en agosto de 2018. Tiene experiencia en el Tribunal Superior de Justicia Deportiva de Brasil.
Cristóbal Valdés (Chile). También abogado, forma parte del Tribunal de Disciplina desde mayo de 2018.
Diego Carlos Hernán Pirota (Argentina). No intervendrá en la decisión, pues comparte nacionalidad con los equipos que están implicados. Tiene relación, además, con Boca Juniors. Es abogado y trabaja con Darío Richarte, vicepresidente tercero de Boca.




















