Vuelve la Filarmónica, con Marianela Aparicio
El tercer concierto del año de la Orquesta Filarmónica de Cochabamba promete ser de una especial intensidad, tanto por su repertorio como por la participación de la pianista Marianela Aparicio.
Ella es la solista de la pieza final de esta nueva presentación de la Filarmónica que festeja su 15º aniversario y dedica todos sus conciertos de 2022 a esa celebración, “reflejando en ellos el recorrido de 15 años de actividad ininterrumpida”, dice Augusto Guzmán, director de esta orquesta que hoy y mañana ejecutara tres obras: dos de compositores rusos, Tchaikovsky y Rachmaninof, y una de un austríaco Johann Strauss, hijo.
Strauss
Este último es el autor de la primera de las composiciones que ejecuta la Orquesta Filarmónica en sus conciertos de hoy y mañana. Se trata de la obertura de la opereta El murciélago, estrenada en Viena en abril de 1874 y que, “además de un vals, entrelaza fragmentos de varias piezas de la opereta”, explica el maestro Guzmán.
Los archivos que en internet se refieren a esa obra la señalan como una de las más notables que compuso Strauss hijo, “aunque es su obertura la que se lleva las palmas y que, como homenaje sempiterno a la familia Strauss, es interpretada todos los años para el Concierto de Año Nuevo en Viena”, refiere el blog especializado labellezaescuchar.com. Es precisamente esa obertura la que abre el programa de la Filarmónica estas dos noches.
Tchaikovsky
Menos festiva, pero igual de intensa es Romeo y Julieta, Obertura-fantasía, de Tchaikovsky. Aunque lleva ese subtítulo, esta composición no es la introducción de una obra larga, como una ópera u opereta, sino “una pieza independiente” que, en este caso es un resumen de la tragedia homónima escrita por Shakespeare, explica el director de la Filarmónica.
Esta Obertura-fantasía, como la subtituló Tchaikovsky, “es una obra maestra tenazmente construida que reduce la narración de Shakespeare a lo esencial en 20 minutos de música que es, por turnos, atronadoramente dramática y dolorosamente bella”, reseñaba hace un par de décadas John Mangum, actual director ejecutivo de Orquesta Sinfónica de Houston.
La historia de amor inmortal contada por Shakespeare “y la torturada vida personal de Tchaikovsky chocaron para producir la primera expresión verdadera de su genio como compositor”, agrega Mangum.
Rachmaninof
El Concierto para piano y orquesta Nº 2 de Serguéi Rachmaninof es la obra que cierra el programa de estas presentaciones.
“Es uno de los conciertos más hermosos que hay para piano y orquesta. Y también uno de los más famosos, puede decirse que es un hit de la música clásica”, dice Marianela Aparicio Yuja, la solista que vuelve a ejecutar esta obra realizando así, por segunda vez con la Filarmónica, “uno de los sueños que he tenido desde muy niña”.
“Este concierto es perfecto en todo el sentido de la palabra. La parte orquestal está perfectamente armonizada y combina de una manera espectacular con el piano. Tocarlo requiere de mucho virtuosismo, de mucha musicalidad, los pianistas soñamos con tocar este concierto no solo por su gran belleza, sino también por su dificultad técnica”, dice esta pianista cochabambina de recorrido internacional.
Ella lo ha tocado por primera vez con la Orquesta Sinfónica Nacional a invitación de su entonces director David Händel, y con otras orquestas argentinas. Y volver a interpretarlo con la Filarmónica de Cochabamba, 15 años después de la primera vez, “y saber que este concierto que han tocado conmigo es de los elegidos para festejar su aniversario es para mí una inmensa alegría”.
Rachmaninof compuso este concierto, que se estrenó completo en 1901, al salir de una larga depresión provocada por el poco éxito que mereció su Sinfonía Nº 1.
La terapia a la que se sometió fue exitosa, como lo demuestra su Concierto para piano y orquesta Nº2, al tocarlo, comenta Aparicio, “se me eriza la piel, me dan ganas de llorar me pongo como en transe, es como una revolución interior”. Eso ocurrirá esta noche y mañana, en El Portal a partir de las 20 horas.
MARIANELA APARICIO, UNA TRAYECTORIA NOTABLE
Realizó sus estudios musicales en Bolivia, Cuba y Argentina.
Ha tocado en Bolivia, Cuba, Chile, México, Venezuela, Argentina, Brasil, Francia, España, Bélgica, Italia, Luxemburgo, Noruega y Polonia, ofreciendo recitales de piano solo, en conjuntos de cámara y con orquestas sinfónicas.






















