Una tormenta con fuertes vientos provocó la caída de árboles, de viviendas, de una antena de radio; este fenómeno climatológico incluso provocó que se levantaran las calaminas.
La ciudad fronteriza vive el auge del comercio, sin embargo, esto ha conllevado al desorden urbano, ya que los vendedores informales han tomado las áreas verdes, calles y veredas, generando caos.
Pese a la aclaración de las autoridades argentinas de que la construcción de un cerco de 200 metros en la ciudad fronteriza de Aguas Blancas no afectará las relaciones comerciales, la Cancillería de Bolivia hizo conocer su preocupación por esta medida.