La estatal YPFB admitió retrasos en los pagos para la importación de combustibles al país la semana pasada y apuntó al Banco Central de Bolivia (BCB) y al Ministerio de Economía como las entidades responsables de la demora. Esta situación generó los problemas de aprovisionamiento que ya fue normalizado, según el presidente de la compañía, Armin Dorgathen.
Decenas de cisternas bolivianas demoran hasta 20 días o más para traer diésel desde el Paraguay, de acuerdo a un reporte de Unitel. Esto se debe a trámites burocráticos y demoras logísticas, y ocurre en medio de denuncias de irregularidades en el aprovisionamiento del combustible en Bolivia.
La Asociación de Transporte Pesado Internacional reporta una pérdida de 15 millones de bolivianos en los últimos tres días, un promedio de 5 millones de bolivianos por día, debido la falta de diésel en las estaciones de servicio, cuya cifra podría aumentar si persiste el mismo panorama, alertó su presidente, Marcelo Cruz.
El transporte pesado se declaró en emergencia debido a la falta de diésel en Cochabamba y en otros departamentos del país, y amenazó con asumir medidas de presión si no hay una solución en las próximas horas; mientras que la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) argumentó que hay una sobredemanda del producto originada por una especulación en las redes sociales.
Las dos plantas de biodiésel, una que se viene construyendo en Santa Cruz y otra que se emplazará en la ciudad de El Alto, no resolverán la importación de diésel, que alcanza al 75 por ciento de la demanda interna, ni la subvención al precio de ese combustible fósil, que es el problema de fondo que hasta ahora no encuentra una solución desde hace más de 20 años y que a su vez le genera un millonario gasto por año al Estado boliviano.
La falta de diésel que se registra en Cochabamba ha comenzado a afectar a los carros basureros de EMSA que realizan el recojo de los residuos domiciliarios, informó este sábado la Alcaldía.
La importación de combustibles creció en 132% comparando con los periodos enero-julio de 2021 y 2023, de acuerdo el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). El aumento, de 729 millones de dólares a 1.689 millones, representa un alto costo para las arcas del país, que podría agravarse con el incremento del precio del petróleo por los conflictos bélicos.
Bolivia podría pagar hasta un 59 por ciento del costo del diésel que utilicen vehículos con placa extranjera de Perú, Colombia o Ecuador si el fallo del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina (TJCA) llega a aplicarse. Esto elevará el costo de la ya pesada subvención a los combustibles que desgasta los dólares en el país y fomenta el déficit fiscal.
Ronald Huanca, diputado de Comunidad Ciudadana (CC) y miembro del Comité de Hidrocarburos de la Cámara de Diputados, aseguró que, tras una revisión exhaustiva, el país no tiene acuerdos bilaterales para que los países vecinos controlen la venta de carburantes que son internados desde territorio boliviano de manera ilegal.
Los exministros de Evo Morales, Carlos Romero y Teresa Morales, denunciaron ayer un sobreprecio de 723 millones de dólares en la importación de diésel por parte de YPFB entre enero de 2022 y marzo de 2023. Señalan que, en medio de la falta de dólares, se aplican “megacoimas” en la estatal petrolera que desgastan aún más las divisas.