A pesar de las restricciones, la población acude a Santa Vera Cruz y pide bendiciones
La festividad de Santa Vera Cruz “Tatala” fue suspendida por segundo año consecutivo, debido a la pandemia del Covid-19. A pesar de ello, los devotos del santo asisten al lugar a pedir bendiciones.
La parroquia de Santa Vera Cruz, ubicada en el kilómetro 7 de avenida Petrolera, está cerrada, pero desde el 1 mayo es concurrida por personas de todas partes del país que llegan a pedir, pareja, hijos, trabajo, buena cosecha, la reproducción de sus animales y otros bienes.
Ayer el lugar fue concurrido por los fieles, que con el ritual de la q’oa y prendiendo velas hicieron sus pedidos.
La actividad se realizaba tradicionalmente cada 3 de mayo.
El exparroco de Santa Vera Cruz, Enrique Zabala, indicó que la festividad en sus buenas épocas llegó a recibir a más de 60 mil visitantes de todo el país y el mundo.
“Llegaban de todas partes del país a pedir bendiciones, incluso de Argentina y España”, dijo.
Ayer uno de los feligreses reveló que había llegado desde La Paz para pedir al santo capital de inversiones y una esposa. Otros pedían un hijos, fertilidad para sus animales y una buena cosecha.
La celebración también fue suspendida por los casos de coronavirus que se registró en la parroquia. “Precautelando la salud y bienestar de los fieles y devotos, al haberse confirmado los casos de Covid-19 en el entorno de la comunidad parroquial, vemos la necesidad de no tener atención de ningún servicio en la parroquia”, emitió en un comunicado.

























