El Estado: filántropo y criminal

Columna
BITÁCORA DEL BÚHO
Publicado el 29/09/2022

“Los liberales creían que, gracias al desarrollo de la libre empresa, florecería la sociedad civil y, simultáneamente, la función del Estado se reduciría a la de simple supervisor de la evolución espontánea de la humanidad.

“Los marxistas, con mayor optimismo, pensaban que el siglo de la aparición del socialismo sería también el de la desaparición del Estado. Esperanzas y profecías evaporadas: el Estado del siglo XX se ha revelado como una fuerza más poderosa que la de los antiguos imperios y como un amo más terrible que los viejos tiranos y déspotas. Un amo sin rostro, desalmado y que obra no como un demonio sino como una máquina”. 

Este fragmento pertenece al ensayo El ogro filantrópico, de Octavio Paz, publicado en 1978. La esencia de este texto desnuda la forma de dominación que se concreta en el Estado que subsidia, asiste y anestesia la pobreza, pero también genera acumulación de capital por medio de la corrupción, financia al partido con fondos públicos y da origen a una degradación moral, al mismo tiempo que apalea con impuestos a la clase media.

Desde hace algún tiempo, me propuse releer la obra ensayística de Octavio Paz. Lo había hecho en esos años en los que uno ve con devoción y, a contrapelo de esto, con cierta crítica sesgada una oblicuidad que al final siempre se convertía en nada cuando recaía, una y otra vez, en ese apasionamiento por la lucidez del autor. 

Quizás uno de los temas incomprendidos en el tiempo que le tocó vivir a Paz haya sido el de ser un hombre atemporal. Sus reflexiones cruzaban velozmente las barreras del tiempo histórico, social y político. El mismo Octavio distinguía cómo esos elementos casi demoníacos se convertían en sus verdugos más implacables.

En El arco y la lira, Paz examina una suerte de combinación contradictoria entre poesía, sociedad y Estado. “Ningún prejuicio más pernicioso y bárbaro que el de atribuir al Estado poderes en la esfera de la creación artística”. En este capítulo, se intenta establecer una vez más la terrible función del Estado como un narcotizador de las sociedades. Un poder que no intenta salvar las necesidades de los pueblos, sino salvar su propio entorno, su propio pellejo.

El poder político es estéril, dice, porque su esencia consiste en la dominación de los hombres. 

En esa labor infatigable por acumular control y dominio, el Estado pretende refrescar el poder, ¡su poder!, con un discurso disfrazado y seudo democrático, valiéndose para ello de dádivas, prebenda y corrupción.

Todo poder es una conspiración permanente, decía Honoré de Balzac. Por eso también el poder posee una propensión natural a concentrarse y a medida que se agiganta se hace menos benéfico, más corruptor  y pernicioso.

La concentración del poder económico se basa fundamentalmente en la concentración del poder político, y viceversa. Son una correlación de fuerzas que obligan irremediablemente a lo que hoy vive Bolivia: un adormecimiento intelectual y de liderazgo que subyace en una estructura política labrada a golpes de martillo y de discursos desfigurados que ya han conseguido el conformismo y la resignación.

Bolivia es el país de la amnesia y la máscara, una suerte de conductas subconscientes que conducen a temores históricos a enfrentarse con su verdadera realidad, con sucesos que obliguen a reflexionar sobre lo que somos y lo que pretendemos ser como individuos y como colectividad. 

En ese afán, es menos complicado sustituir el  cuestionamiento y la interpelación por la negación. 

El pensamiento atemporal de Paz del siglo XX hoy nos da razones irrefutables para comprender que este siglo XXI atormentado no es nada más que la puesta en escena de un guion tragicómico teorizado por Paz. 

En estos tiempos en los que parece importar poco la ética y la decencia, las libertades y las luchas por defender la democracia, la palabra de Octavio Paz está más presente que nunca y es justamente en estos escenarios en los que sus detractores de ese tiempo y los de ahora cotejan con asombro una realidad incuestionable.

En El ogro filantrópico, Paz advierte que el poder central no reside en el capitalismo privado ni en las uniones sindicales ni en los partidos políticos, sino en el Estado. Ese ogro que juega con sus máscaras más temibles: golpe, criminalidad y filantropía. Asumiendo una conducta paternalista, protectora, que no tiene otra intención más que la de dormirse abrazado a su botín. 

El Estado es el filántropo que extiende la mano dadivosa al pueblo, esa mano que lava a la otra y las de los que lo adulan. “Es la máquina que crece y se reproduce sin parar, con la venia de unos y la ceguera de muchos”. 

Pero también es el ogro que define qué decir y hacer. Es el que lo controla todo, lo filtra todo. Es un acaparador de voluntades y de actos. Pone y quita, manda a callar. Lo pudre todo, lo corrompe y lo desintegra. El ogro de este siglo XXI es de una sola cabeza, no precisa más; sin embargo, se vale de otras para desterrar las libertades y las intimidades de sus habitantes.

Al ogro filantrópico no le interesa la alternancia en el poder, asume una actitud autoritaria para hacer creer que su mandato debe seguir ininterrumpidamente, una continuidad que, según su proyección, no debería tener fin y, si así fuere, el fin de la “bonanza” y la filantropía sería un hecho con consecuencias devastadoras para las bases. 

El ogro filantrópico no se autocalifica como irremplazable ni imprescindible, esos nombramientos los delega a sus huestes, a sus seguidores que cubren con un manto oscuro la urgente necesidad de reelegirlo como conductor perpetuo de los destinos del país. Una suerte de alfa y omega que para fines de inamovilidad política y poder debe ser incuestionable e irrefutable.

El ogro filantrópico se atiene a lo que “el pueblo” decida: si éste decide su inmortalidad, así será. El poder es narcotizante y adictivo, en él se mezclan actitudes y conductas endemoniadas.  Al final de cuentas, como dice Octavio Paz: Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo…del miedo al cambio.

Columnas de RUDDY ORELLANA V.

20/08/2026
El Estado tranca, que nació como una promesa para destrancar el país, empieza a convertirse en un monumental trancapecho. Se lo sirve caliente, se lo anuncia...
13/08/2026
La mediocridad de los políticos se nota de inmediato: le tienen pánico a la gente que piensa.  El anuncio del gobierno de Rodrigo Paz de cerrar el...
06/08/2026
A 201 años de independencia, Bolivia vuelve a mirarse al espejo. La imagen no es la de un país reconciliado consigo mismo, sino la de una nación...
30/07/2026
Bolivia nunca ha sido un país fácil de explicar. Tal vez porque jamás fue una sola nación en el sentido clásico, sino un territorio donde conviven tiempos...
23/07/2026
René Zavaleta Mercado tenía la rara virtud de desmontar las certezas de Bolivia mientras el país todavía las estaba construyendo. 
En Portada
Estará en detención preventiva por 180 días, mientras concluyen las investigaciones sobre el ataque armado contra Nadia Beller como lo requirió el Ministerio...
Es uno de los tres pasajeros que sobrevivió al accidente de una avioneta cuyo piloto murió al impactar la aeronave contra el suelo, el viernes 14 de agosto.

Mediante su defensa legal, el asesor político e imputado por intento de feminicidio, Fernando Cerimedo, ha expresado su versión y desmentidos sobre la serie de...
Es el primer registro de este tipo en Sudamérica y correspondería a especímenes de tortugas grandes, aunque aún no se determinó cuánto medían.
El levantamiento de las retenciones tomó su tiempo y fue una tarea técnica progresiva. Cada entidad del sistema bancario nacional está procesando las listas...
Uno de ellos acusó a Jhonny Aguilera, entonces viceministro Régimen Interior, de haber intentado apropiarse de pertenencias suyas durante su detención y...

Actualidad
Estará en detención preventiva por 180 días, mientras concluyen las investigaciones sobre el ataque armado contra Nadia...
Es el primer registro de este tipo en Sudamérica y correspondería a especímenes de tortugas grandes, aunque aún no se...
Uno de ellos acusó a Jhonny Aguilera, entonces viceministro Régimen Interior, de haber intentado apropiarse de...
Es uno de los tres pasajeros que sobrevivió al accidente de una avioneta cuyo piloto murió al impactar la aeronave...

Deportes
La Comisión Disciplinaria de la FIFA sancionó este viernes a Leandro Paredes con 10 partidos de suspensión, además a...
Dirigentes de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) aguardan la determinación de la Conmebol sobre el inicio de las...
El proyecto de la FIFA para formar jugadores, pero sobre todo buenas personas, según su declaración, se plasma en La...
El Bolívar quedó eliminado de los octavos de final de la Copa Sudamericana después de perder por 3-1 ayer ante Sao...

Tendencias
En Pekín, los robots todavía bailan, boxean y juegan al ping-pong para atraer las miradas. Pero el verdadero desafío ya...
En los Alpes alemanes, el aumento de las temperaturas está obligando a las mariposas a tomar decisiones que definirán...
Ingenieros de inteligencia artificial (IA) y analistas de datos se han convertido en las profesiones más solicitadas...
Bolivia conmemoró sus 201 años de independencia en medio de un escenario político y social profundamente complejo.

Doble Click
Luis Chumacero materializa hoy uno de sus anhelos:  egresar como Licenciado en Artes y Escultura de la Unitepc, y para...
Una cartelera atractiva presenta la celebración del Día Mundial del Folklore que prepara el departamento de cultura de...
El grupo ATiTeCuento pondrá en escena la obra “Detrás de las sombras” en el auditorio de la Alianza Francesa de...
La réplica de los dos galardones conquistados en Chile se produjo en Perú, en la trigésima versión del Festival...