En los últimos días, un intenso movimiento comercial se apoderó de las calles del municipio de Quillacollo, donde miles de vendedores tomaron las vías para exponer y comercializar sus productos a todos los visitantes que acuden a la festividad de la Virgen de Urkupiña. Desde artesanías, comida, hasta ropa usada es lo que la gente puede encontrar.