La huelga de hambre seca asumida hace cinco días por el exdirector de Migración Marcel Rivas, en demanda de su libertad, reactivó ayer la protesta y movilizaciones en contra de la vulneración de los derechos de los presos políticos en Bolivia.
La situación de los presos políticos en Bolivia se agrava y son más de 300 encarcelados en medio de la falta de atención mediática por la electoralización temprana impulsada por el Movimiento Al Socialismo (MAS), señalaron activistas en derechos humanos.
La situación de unos 300 presos políticos en Bolivia (militares, exautoridades del gobierno de Jeanine Áñez y activistas) se agrava en medio de la dilación judicial, ausencia de atención ciudadana y de los medios de comunicación. A esto se suma la electoralización temprana impulsada por el Movimiento Al Socialismo (MAS), según coinciden analistas y activistas en derechos humanos.
La expresidenta Jeanine Áñez y el gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, con detención preventiva en cárceles de La Paz por el denominado caso “golpe de Estado I”, pidieron ayer, por separado, su inmediata liberación luego de conocer la revelación de dos diputados del Movimiento Al Socialismo (MAS) en el sentido de que Evo Morales solicitó al Pacto de Unidad y a la Central Obrera Boliviana (COB) que pidan su renuncia a la presidencia en 2019.
¡Libertad! ¡libertad! ¡libertad! gritaba la multitud ante la intervención de cada orador en la plaza 24 de Septiembre, hasta donde llegó la marcha convocada por el Comité Cívico en apoyo al llamado del Conade, según un reporte de el diario El Deber.
Estados Unidos denunció este lunes que aún quedan muchos presos políticos en Nicaragua, después de que 222 de ellos fueran excarcelados y desterrados la semana pasada a territorio estadounidense.
La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos para América Central y República Dominicana (Oacnudh) instó ayer al Gobierno de Nicaragua a “liberar a todas las personas detenidas arbitrariamente” en el país