Manchester United enterró ayer el póker de títulos con el que el Liverpool quería despedir a Jürgen Klopp y una prórroga convertida en montaña rusa, en la que los Diablos Rojos levantaron un 2-3, desembocó en el pase de los de Erik Ten Hag a semifinales de la Copa de Inglaterra y provocó la primera gran decepción del Liverpool esta campaña.