Alegría y creatividad marcan el Corso de Corsos sacabeño
Más de 40 fraternidades, comparsas y grupos autóctonos participaron ayer en el Corso sacabeño. El derroche de alegría, la música, la picardía, la tradición y los creativos disfraces relacionados a la Covid-19 marcaron la jornada.
La primera comparsa partió cerca del mediodía junto al alcalde de Sacaba, Pedro Gutiérrez, por “el recorrido tradicional”, es decir, las principales calles y avenidas para concluir en la plaza principal 6 de Agosto.
“Lo más importante es que estamos llevando este corso en coordinación con la policía boliviana, brigadas de desinfección, de vacunación y el control por parte de nuestra seguridad municipal. Nosotros estamos para poder devolver la alegría a nuestra población sacabeña”, indicó.
Posteriormente ingresaron comparsas de las diferentes direcciones, secretarías municipales y empresas descentralizadas que, junto a sus coloridos y llamativos disfraces, cautivaron a la población.
Hubo disfraces de superhéroes, villanos, payasos, representaciones de la serie “El Juego del calamar”, trajes típicos cochabambinos e incluso, disfraces de la Covid-19, de vacunas y enfermeras, entre otros, acompañados de bandas musicales, amplificaciones, serpentinas, globos y espuma.
La mayoría de los bailarines y participantes utilizaron el barbijo o la mascarilla como medida de bioseguridad; sin embargo, otros descuidaron las recomendaciones para evitar los contagios.
El Gobernador de Cochabamba también participó en la actividad. “(Estoy) sorprendido por la participación de la población sacabeña ya casi al despedir el Carnaval cochabambino. Queremos un Carnaval seguro, en el que la población pueda divertirse, pero no podemos descuidarnos de las medidas de bioseguridad, aún vivimos con la pandemia”, manifestó.
El presidente de la Brigada Parlamentaria de Cochabamba, Grobert Nogales, también participó en el Corso junto a un grupo autóctono y con trajes típicos.
El juego con espuma estuvo presente en todo el recorrido entre niños, jóvenes y adultos y sólo algunos jugaban con agua, pese a las campañas de concientización.
Hace una semana, Cercado vivió el Corso de Corsos luego de dos años de suspensión, también con bioseguridad.



























