Plazuela Del Granado, entre la inseguridad, grafitis y algo más
La plazuela Del Granado, en el centro de la ciudad, guarda un estilo colonial europeo, conocido como “plaza dura”, pero en vez de ser un atractivo se ha vuelto en un lugar muy inseguro, sucio, lleno de grafitis. Los vecinos temen salir por las noches.
La plazuela está rodeada de colegios y dos kínderes prestigiosos. Además, el histórico convento de Santa Teresa, construido en 1760, no se ha salvado de los grafitis ni si quiera en el propio frontis. El lugar se ha convertido en tierra de nadie desde las 22:00 hasta las 6:30.
Según el director de Seguridad Ciudadana de la Alcaldía de Cochabamba, Miguel Ángel Pantoja, los recorridos se hacen de 6:30 hasta las 14:30 y desde esa hora hasta las 22:00. Dijo que hay falta de personal en el área de seguridad.
Si bien se procura hacer un trabajo junto con la policía, señaló que “no alcanza el personal para cubrir las noches y ayudar al verde olivo, lo ideal sería que podamos unir fuerzas entre los vecinos”, dijo.
El responsable de la Guardia Municipal de Seguridad Ciudadana, Álex Mollinedo, indicó que meses atrás había demasiados indigentes, inhaladores, personas alcohólicas y otras de mal vivir, pero al pasar los meses bajó la cantidad por los turnos que realizan.
Entre las funciones, Pantoja dijo que los guardias también controlan que circulen motos pero apagadas y bicicletas empujadas.
Los vecinos afirman que en la noche se ven “secuestrados” en sus casas y prohibidos de salir hasta que salga el sol, porque la zona es peligrosa.
“Si esta plaza es una maravilla, llena de cultura y podría ser mejor, pero lo malo es el excesivo consumo de alcohol y convierten este sector en un baño”, señaló la dueña de un negocio, Mirtha Cejas.
Otro vecino, Rubén Vidal, afirmó: “La Alcaldía no hace nada, a los de la Intendencia no los vemos aquí nunca, nunca, la esquina de la Ecuador y España eternamente está con sangre”.
Agregó que a través de la Organización Territorial de Base (OTB) se pidió el cierre de la plazuela porque “los vecinos tienen miedo de salir en la noche, tienen miedo de llegar a su casa”.
Además, la normativa dice que a 100 metros a la redonda de escuelas, centros culturales, museos y templos no debe haber locales, pero sus reclamos no tienen éxito.
El presidente de la OTB Santa Teresa, Carlos Rivera, indicó que la construcción redonda, ocupada antiguamente por las floristas, fue hasta hace siete meses una biblioteca juvenil y que, amparados en la normativa, pidieron el cierre de los locales, pero “más bien desalojan la biblioteca, la cerraron, o sea, han priorizado la borrachera a la cultura”.
El intendente Enrique Navia sostuvo que entre sus funciones no está el extender licencias, sólo controla. Respecto a la biblioteca, mencionó que desconoce la existencia de alguna, salvo hace años.
“Aquí ha habido varios asesinatos de los que no nos hemos enterado, cuántos habrán ocurrido que han hecho el traslado de los cadáveres a otro lado”, denunció Rivera.

























