Las aerolíneas latinoamericanas lanzan un desesperado “mayday”
Mientras se agrava la pandemia, que tiene ahora como epicentro a Latinoamérica, el sector aeronáutico también ha ido agonizando por el desplome de la demanda, lo que ha desencadenado miles de despidos, cierre de operaciones, solicitudes de apoyo financiero y hasta declaraciones de bancarrota con el fin de sobrevivir a una crisis que parece no tocar aún fondo en la región.
La Asociación de Líneas Aéreas de Bolivia (ALA) advirtió a media semana del riesgo de quiebra de los operadores nacionales, al urgir por un crédito estatal de 100 millones de dólares y por una fecha “aproximada” de reinicio de operaciones internacionales.
El miércoles pasado, el Gobierno boliviano autorizó, mediante decreto supremo, el desembolso de 4,2 millones de dólares de los 52 millones de dólares que requiere la aerolínea estatal Boliviana de Aviación (BoA) para superar la crisis económica que atraviesa por la suspensión de operaciones.
En mayo, el gerente general de BoA, Eduardo Scott, detalló que la empresa había diseñado un plan de salvataje en el que se requiere de 52 millones de dólares para pagar salarios, alquileres, renovar naves y otros.
El gerente detalló que con este apoyo la aerolínea podría salir de la crisis en diciembre de 2022.
Las peores cifras
Luego de un primer trimestre con una reducción acumulada de tráfico del 5,4 por ciento, las aerolíneas que operan en Latinoamérica y el Caribe transportaron en abril a apenas 1,08 millones de pasajeros, 34,2 millones de personas menos (-97 por ciento) que el año anterior.
El reporte más reciente de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (AITA subraya que en abril viajaron en la región menos pasajeros que en un día cualquiera del mismo mes de 2019.
“Vale decir que el último mes en que viajó un millón de pasajeros en la región fue en la década de 1960”, señala el organismo.
“Estamos contra el tiempo, cada día que pasa suma a la agonía de una industria que necesita claridad sobre las fechas de regreso a la operación”, dijo a EFE, Peter Cerdá, vicepresidente para las Américas de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional.
La región completa ya tres meses sin operaciones aéreas en gran parte del territorio, salvo algunos vuelos de carga o de repatriaciones, lo que llevó a que entre enero y abril se reportara una reducción de tráfico del 30 por ciento, con unos 43 millones de pasajeros menos y una pérdida de ingresos de unos 10 mil millones de dólares para las aerolíneas regionales, según AITA.
Latam y Avianca, dos gigantes de la aeronáutica, luchan por sobrevivir
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BOGOTÁ
Efe
Una muestra de la dimensión de la crisis es la situación de Latam y Avianca, y la liquidación de Tame en Ecuador.
Antes de la pandemia, Latam, que nació de la fusión entre la chilena Lan y la brasileña Tam, operaba cerca de 1.400 vuelos diarios a 145 destinos en 26 países y contaba con una flota de 332 aviones, pero en la actualidad tiene el 95 por ciento de sus operaciones suspendidas, manteniendo solo 39 rutas domésticas en Brasil, 13 en Chile y cuatro rutas internacionales.
Esta situación llevó a que la empresa despidiera a alrededor de 3.000 empleados entre sus filiales de América Latina y se acogiera a la ley de quiebras de EEUU, en un proceso voluntario de reorganización y reestructuración de deuda. Avianca, líder en Colombia y que genera más de 21 mil empleos directos e indirectos en toda América Latina, se acogió también a la ley de bancarrota de Estados Unidos debido a “la velocidad y el dramático escalamiento del impacto de la crisis de Covid-19”, que para mediados de mayo había reducido los ingresos consolidados de la empresa en más de un 80 por ciento.
Tras años de pérdidas, la pandemia dio una estocada final a la aerolínea ecuatoriana Tame, fundada hace casi seis décadas y que entra en liquidación dentro de las medidas de ahorros previstas por el Gobierno para hacer frente a la crisis del coronavirus.



















