Humareda daña a niños y mayores
Un día después del voraz incendio en el depósito de llantas del botadero de K’ara K’ara, que generó una humareda tóxica, ayer aún se podía sentir un olor penetrante a goma quemada en el lugar pese a la llovizna que cayó en la madrugada. En tanto que la gente se protege de la contaminación con barbijos.
“Hasta ahora continúa el olor. Hemos cerrado todas las puertas y ventanas pero igual el humo ha entrado a nuestras casas y ahora el olor a goma continúa. Las clases se suspendieron porque los niños se pusieron mal y tenían ganas de vomitar”, contó Maribel Colquichambi una vecina afectada por la polución.
A causa del siniestro las atenciones médicas en el centro de salud K’ara K’ara se incrementaron en 50 por ciento el martes y 30 el miércoles. Los niños menores de cinco años y los abuelos son los dos grupos más afectados por la inhalación de gas tóxico.
Los pacientes presentan irritación en los ojos, conjuntivitis, sequedad en la garganta y problemas respiratorios, dijo el director del centro, Mauro Céspedes.
Los enfermos son atendidos con Dexametazona para tratar los problemas respiratorios, pero no hay remedios para las otras afecciones. “Sólo tenemos medicamentos para la conjuntivitis bacteriana y no para la irritación”, dijo. Explicó que por eso se recomendó a los afectados alejarse de la zona, tomar agua, evitar el humo y usar barbijos.
“Muchos han ido a dormir a casa de sus familiares, nos han hecho caso y se han alejado por lo que el miércoles los casos atendidos disminuyeron”, dijo.
A causa de la contaminación, los niños tampoco pasaron clases ayer en las tres escuelas de la zona afectada por la humareda: Dionisio Morales, Voces Libres y Juancito Pinto. Hoy se evaluará el retorno a las aulas.
Emergencia
La Alcaldía y el Sedes aplican un plan de emergencia por separado para atender a las 20 mil familias que hay en el área de influencia del botadero. El municipio prioriza la atención del centro, donde se sintió más el impacto del botadero, desplazó 20 médicos y seis ambulancias en convenio con el Colegio Médico.
Después irán a otras zonas hasta llegar a los barrios que están en los extremos de Pampa San Miguel, Arrumani y K’ara K’ara.
La Alcaldía distribuyó 10.000 barbijos y 5.000 litros de leche a las familias para su desintoxicación, informó el responsable de la Secretaría de Desarrollo Humano, Andrés Cuevas.
El alcalde José María Leyes explicó que destinaron un presupuesto de 500.000 bolivianos para atender la emergencia.
Incendio
El fuego se apagó el miércoles luego de 20 horas de incendio. Sin embargo, ayer la empresa Colina, que administra el relleno, y la Alcaldía realizaron el enfriamiento de las tres hectáreas de neumáticos que ardieron.
El área de compostaje continuaba humeando. Colina enterró las llantas hasta que se defina qué se hará con las que todavía quedan, informó el responsable de Residuos Sólidos de la Alcaldía, Marco Claure.





























