Van 10 muertos por incendios en Chile
Vichuquén, Chile |
Un bombero perdió la vida ayer a causa de los devastadores incendios que asolan el centro-sur de Chile, con lo que ya son 10 los fallecidos en la mayor catástrofe forestal de la historia del país.
Los siniestros, favorecidos por fuertes vientos, altas temperaturas y una pertinaz sequía, han devorado más de 273.000 hectáreas en siete regiones del país en poco más de una semana, provocando una tragedia medioambiental sin precedentes.
El bombero Juan Eduardo Bizama falleció en la localidad de Niquén, en la región del Bío Bío (550 kilómetros al sur de Santiago), cuando un árbol cayó sobre el vehículo que conducía. Su acompañante resultó con graves heridas, según informó Gobernación de esta región.
Con Bizama ya se han registrado dos bomberos muertos, dos policías, tres brigadistas y tres habitantes de zonas afectadas, según datos del Gobierno.
Hasta ahora prácticamente confinado a los bosques y campos, los incendios tomaron un nuevo cariz en la madrugada de ayer al arrasar la localidad rural de Santa Olga, en la región del Maule (280 kilómetros al sur de Santiago), donde cerca de un millar de viviendas quedaron totalmente calcinadas y más de 4.000 personas de esta comuna fueron evacuadas.
“Afortunadamente, se ha podido evacuar a todas las personas” de Santa Olga, informó la presidenta Michelle Bachelet en rueda de prensa.
Las imágenes de televisión resultan dantescas: casas destruidas, focos de fuego que se consumen lentamente, gente con algunos enseres en la mano que lograron salvar del infierno vivido, envuelto en una espesa nube de humo.
Aún hay 53 incendios activos, 48 fueron controlados y 2 extinguidos, según el último reporte de la Corporación Nacional Forestal (Conaf).
La ayuda internacional ha empezado a llegar al país. Argentina, Brasil, Colombia, España, EEUU, México, Francia, Rusia y Perú han enviado ya brigadistas y expertos o están a punto de hacerlo.
En tanto, la presidenta Bachelet aceptó la oferta de Rusia de enviar un avión con capacidad de 42 toneladas de agua que se uniría en los próximos días al avión Supertrank, con capacidad para más de 73.000 litros de agua, fletado por una fundación privada estadounidense, que ya opera en las regiones afectadas.

























