Caballero presenta plan de trabajo para la embajada en el Vaticano
LA PAZ |
El periodista Julio César Caballero, propuesto por el Gobierno de Evo Morales como nuevo embajador del país ante el Vaticano, presentó hoy su plan de trabajo ante el Senado, que debe validar o rechazar su nombramiento.
En una sesión reservada, Caballero presentó ante la Comisión de Política Internacional de la Cámara de Senadores su hoja de vida y su propuesta para la Embajada boliviana en la Santa Sede.
"Quiero expresar mi profundo agradecimiento a la Comisión de Política Internacional del Senado por haber recibido a este ciudadano que está en posibilidad en este momento de servicio a su patria", dijo el periodista tras comparecer ante los legisladores.
Caballero, que también es abogado, declinó hacer otros comentarios a los medios porque los parlamentarios le solicitaron mantener "en reserva" los temas abordados durante su entrevista.
La comisión presentará próximamente su informe al pleno, que tomará la decisión final sobre la designación del nuevo embajador.
El cargo tenía que ser inicialmente ocupado por el excanciller Armando Loaiza, pero el diplomático, fallecido en enero pasado, tuvo que renunciar pocos días después de llegar al Vaticano a mediados de 2015 por unas declaraciones polémicas sobre el presidente Evo Morales realizadas a un canal de televisión de Chile.
Loaiza aseguró entonces que sus palabras fueron sacadas de contexto por el medio chileno, al que acusó de tratar de perjudicar la demanda marítima boliviana.
Desde que llegó al poder en 2006, Morales, que asegura ser "católico de base", ha polemizado con la jerarquía católica local por las críticas que hacen los religiosos al Gobierno en asuntos políticos, sociales y económicos.
La llegada de Francisco a Bolivia puso paños fríos a la tensa relación y permitió que el Gobierno dialogara por primera vez en mucho tiempo con la cúpula católica para coordinar la visita, aunque sin tocar los temas controvertidos.
No obstante, en las últimas semanas el mandatario y los obispos volvieron a polemizar por una carta pastoral en la que el clero denunció que el narcotráfico ha penetrado incluso en las estructuras del Estado y en las fuerzas del orden.
El Gobierno rechazó las afirmaciones de la Iglesia y destacó los resultados de su política antinarcóticos.


























