Seguimos frustrados
Hay que propender a una educación de excelencia para atraer recursos. En cuanto a salud, también ha mejorado la infraestructura y existe preferencia por Cochabamba de mucha gente que necesita reponer su salud. Son dos ejes que pueden generar recursos para el desarrollo
Como siempre, agotamos la efeméride revolucionaria del 14 de Septiembre, con una borrachera, no tanto espirituosa, sino de ideas y emprendimientos. Nada de alentadoras esperanzas y ningún anuncio oficial que nos alegre. Cochabamba avanza cansinamente, sin mayores objetivos concretos.
Definitivamente, no hay plan que oriente su vocación desarrollista. Los organismos encargados de ello están muertos, no funcionan, no cumplen el rol para los que han sido instituidos. Distraen su atención en luchas intestinas; entre masistas y opositores. Ésa es la gestión que conocemos de la Asamblea Departamental como del Concejo Municipal, de pretender hegemonías partidarias sin ninguna claridad política. De instalar grupos de ciudadanos confrontativos; los minusválidos en puertas de la Gobernación y un sector de comerciantes en las de la Alcaldía.
No diremos que en Cochabamba todo sigue igual. No hay duda que hubo cambios. Dos puentes y un hospital son los recientes, de relativa envergadura, y que le sirven al Alcalde Leyes para ganar indulgencias con avemarías ajenas. Al César lo que es del César. Le ha correspondido inaugurar obras que fueron proyectadas por la anterior gestión edil. Diremos entonces, que nada nuevo, al margen del maquillaje de algunas calles y avenidas nos ha presentado la Alcaldía, aunque se cacarea mucho desde su interior por lo poco que hacen
¿Cuál es la vocación de desarrollo cochabambino? La Corporación de Desarrollo de Cochabamba, Cordeco, hoy desaparecida, no obstante el burocratismo que le mantenía inerme, todavía planteaba algunas cuestiones de desarrollo, producto de aquellas ideas que varios ilustres cochabambinos discutieron por largo tiempo en el Comité Cuarto Centenario, bajo el evocativo título de “Vocación, crisis, cambio y desarrollo de Cochabamba.”
Desmantelada Cordeco y reemplazada por la Asamblea Departamental, no se habla más del desarrollo regional. La Gobernación está adormecida en esta materia, ni qué decir el Gobierno Municipal. Por mandato de ley son las instancias que deben marcar las políticas de desarrollo regional y capitalino. Hay dejadez, y producto de ello estamos con las manos vacías en la discusión del “pacto fiscal” que condiciona a proyectos de desarrollo rentable la concesión de mayores recursos para el desarrollo.
Ideas y propuestas hay muchas; la educación y la salud, por ejemplo, cuyas bases están echadas. Los servicios de educación han crecido bastante, con más de una veintena de universidades y mucho más en educación secundaria y básica, y muchos estudiantes extranjeros. Hay que propender a una educación de excelencia para atraer recursos. En cuanto a salud, también ha mejorado la infraestructura y existe preferencia por Cochabamba de mucha gente que necesita reponer su salud. Son dos ejes que pueden generar recursos para el desarrollo y situar a nuestra región en privilegiada. Sin duda que no es tarea fácil, pero hay que empezar a proyectar, a intercambiar ideas, a trabajar, a dejar de lado posturas demagógicas que eso les pinta de mucho más ignorantes en el conocimiento del desarrollo a los asambleístas y concejales.
El autor es periodista.
Columnas de JAIME D’MARE C.


















