Una sociedad amoral
Señor director:
He leído en la edición de Los Tiempos del domingo pasado un titular que dice que 52% de la gente tolera que se ajusticie sin ley. Han transcurrido varios días y no se manifiesta nadie para criticar esta situación. Resulta, pues, según esto, que no hay moral ni integridad en la mayoría de la población. Ha fallado la formación moral. Creo que finalmente hemos llegado, después de mucho empeño, a tocar fondo, yo creo que ya no hay más abajo… Hemos hablado de la fragilidad moral del hombre y reconocimos que la falta de valores morales nos han convertido en una nación amoral, como diríamos, sin Dios ni Ley.
Me pregunto: ¿Dónde están las instituciones llamadas a orientar a la población? ¿Dónde están las iglesias que son las llamadas a dar enseñanza moral? Escuelas, colegios, universidades, donde ya no se enseña religión ni moral, ahora vemos las consecuencias. Según las estadísticas la mayoría de la población profesa la religión católica, pero… ¿la Iglesia o mejor dicho sus ministros o sacerdotes cumplen con la enseñanza y orientación a la población?
Hace muchos años no veo ninguna enseñanza ni en periódicos, TV o en los sermones dominicales sobre los mandamientos de la Ley de Dios, como es el quinto: no matar, ni el reclamo de la situación anotada y otras como los linchamientos pasados. Todo lo que se oye de parte de ellos es lo referente al sexo, como si tuvieran una fijación mental, que no es justamente el peor pecado, y dejan a un lado la formación integral del hombre para tener verdaderas sociedades morales en base justamente de las leyes dictadas basadas en los mandamientos de la Ley de Dios.
Jorge Hugo Quiroga Oblitas
Columnas de CARTAS A LA DIRECTORA

















