Bravo, bravísimo y más todavía
No me queda sino aplaudir a la gente, a toda la gente, que ha despertado frente a una letra de una canción obviamente machista.
“Cara bonita” es machista y de eso no hay duda, pero también debemos ver que la historia está llena de canciones que denigran a la mujer e incluso que hacen gala de la violencia. Desde canciones tan horrorosas como “El Preso #9”, cantada por Joan Baez, hasta “Dalila”, cantada por Tom Jones. Todas y muchas más, haciendo gala del crimen pasional como respuesta a la traición dizque de la mujer mala.
Benjo Cruz cantó también algo que es muy molesto: “Había tenido su contenido… de abajito”.
Pues es hora de decir basta a ese folklore y lanzar uno nuevo de igualdad y de derechos de la mujer, en igualdad de condiciones y en igualdad de representaciones.
El arte no es inocente y no se puede pretender que el arte sólo sea una representación inocente de la realidad. Es intrínsecamente ideológica.
No podemos decir que los Kjarkas, con su “Borrachito”, no estaban simplemente representando la alegría del borrachito en Cochabamba. Estaban haciendo una alegoría al alcohol, la inocencia del mismo como un hábito bien adquirido. Y las consecuencias del mismo son por demás sabidas. Abandono de hogar, violencia de doméstica no sólo contra la mujer sino contra los hijos e hijas, derroche del dinero de la familia. Un largo etcétera es el que acompaña esto.
Ha llegado el momento y por eso: ¡bravo, a todos los que han dicho basta de justificar la violencia con la platita, como buen conductor de felicidades y la opresión de la mujer como norma de una sociedad que es machista!
Analista político
Columnas de CARLOS F. TORANZOS



















