Todo vale
Muchos compatriotas deben estar confundidos, quizás en crisis ideológica e existencial luego de haberse enterado de las declaraciones del vicepresidente de la república. Claro, muchos se consideran de izquierda y si no están en la burocracia estatal por lo menos se identifican con el proceso de cambio.
Ahora ya no es capitalistas, derecha, contra los de izquierda y proletarios. Según el señor Álvaro García Linera, la lucha es q’aras versus indios. Surge la duda: ¿si los llamados q´aras tienen sensibilidad social, se adscriben al proyecto, serán considerados indios, o si los indios son personas dedicadas al comercio, a la producción, y han logrado acumular excedentes, serán considerados q’aras?
Los q’aras de la clase media fueron los que le dieron el triunfo al MAS allá por 2005. Fueron ellos los que hicieron posible los 2/3 en la Asamblea Legislativa Plurinacional. El vicepresidente García Linera, que no es indio, era la figura que debía establecer los puentes. Entonces, ¿por qué ahora es q’aras contra indios? Será que es fruto del fracaso del Vicepresidente por no haber establecido los vínculos, o una parte de esa clase media de izquierda democrática se dio cuenta que el régimen de izquierda no tiene nada. Y los indios, parte de ellos, se sintió traicionada porque el discurso no fue consecuente con la práctica. Entonces, hay que crear en el imaginario colectivo un nuevo enemigo a vencer, para hacer realidad su permanencia en el poder, dizque en nombre de los indios.
La lucha, que esperemos no sea fratricida, es también contra los indios de tierras bajas, contra los indios de tierras altas que no están ya con el MAS, o es que aquí el concepto es los q’aras del MAS contra los indios que quieren reconducir el proceso. ¿Y los obreros qué?
Otros se preguntan: ¿los indios de los “cholets”, de las abarrotadas tiendas con productos extranjeros, los que poseen uno o más vehículos de transporte, son q’aras o son indios? ¿Serán considerados de primera o segunda categoría? ¿Y cuáles serán los parámetros para ubicarlos en una u otra? ¿Mandará la pureza racial o la posición ideológica?
Los empresarios de la coca, antaño indios, los que financian la construcción de edificios sin necesidad de pedir créditos bancarios son indios-q’aras que deberán poner sus barbas en remojo, pues sus bienes y su existencia estarían en peligro. Parece que son los nuevos enemigos.
En el fondo, lo que se puede interpretar de esa declaración es que el MAS se convenció que perdió a la clase media, a los q’aras de las principales ciudades de occidente. También que su discurso indigenista no impacta en parte de la población de esa misma zona geográfica del país. Eso le preocupa mucho, mucho más que el haber maltratado a los de tierras bajas que en número no serían significativos, pero que aportan –a costo bajo– representación legislativa. Por supuesto, más que lo ideológico.
El autor es periodista
Columnas de JORGE MELGAR RIOJA


















