Decisión vicepresidencial deleznable
En una entrevistista publicada en El Deber hace 12 meses Álvaro García Linera dijo que no se postulará más para la Vicepresidencia con estas palabras. “tras ganar en 2014 hice mi proyección de acompañar al Presidente hasta el final del mando y luego serle más útil en la pelea por un nuevo ascenso social, en un trabajo por las ideas-fuerza, el Presidente lo sabe”. Desde entonces, al menos en ocho ocasiones García Linera ha reiterado su regreso a las raíces, dar clases, escribir, estar en conferencias, seminarios, grupos de lectura, esto es recrear esa fuerza moral, ideológica, base de todo el proceso. O sea todo un discurso, aunque con mucho de bla, bla, lo que ha quedado en nada. García Linera tuvo que aceptar la palabra del mandamás, que no quiere, o no puede, deshacerse de su número dos a ningún precio.
Ante esto, ¿será cierto aquello de que el MAS sufre las dolencias del ancien régime que aquejaron a los viejos monarcas cuyas cabezas rodaron bajo la guillotina en la Francia del 1789?
El Deber preguntó a García Linera: ¿cómo quedará la Vice con su salida? “La Vice ha llegado a un grado de institucionalidad alta, no es más la quinta rueda, es proactiva, altamente ejecutiva, fuertemente vinculada al Ejecutivo. Es la bisagra entre los dos poderes, por tanto mi sucesor podrá continuar y mejorar ese recorrido.
13 años de gobierno han transformado al partido MAS, en organización conservadora que no puede concebir otra Bolivia, que teme a las fuerzas emergentes nucleadas en las plataformas y colectivos y le asusta el futuro, todo como resultado del intento fallido, cerrando los ojos ante una nueva generación, “mas allá del pachamamismo provinciano”.
Frente al nuevo estado globalizado que indudablemente ha surgido, el MAS resulta siendo una rémora del pasado, una reliquia de la sociedad premoderna. Rechazar la postulación de García Linera acompañando a Evo Morales es una muestra de rechazo al cambio, panorama con un final desastroso, típico de caudillos autonombrados “insustituibles”, como los Reyes de la vieja Europa, o los príncipes feudales.
Se viene entonces “el verdadero cambio” al que teme el conglomerado del MAS con o sin la presencia de García en la propuesta electoral cuando los recientes acontecimientos, como el acoso a Carlos Mesa y las amenazas a expresiones como el Movimiento 21F, el pésimo funcionamiento de los servicios de salud y la persecución a los líderes de la universidad y de los empresarios ocupan la Agenda Nacional.
El autor es periodista.
Columnas de MAURICIO AIRA


















