Hipocresía gubernamental
Para el vicepresidente Álvaro García Linera no es “moralmente correcto” reclamar el segundo aguinaldo para aquellos trabajadores que ganan más de Bs 15 mil.
Estas declaraciones, realizadas el viernes en medio del conflicto con la Central Obrera Boliviana (COB), cuyos dirigentes rechazan el tope salarial para el pago del polémico beneficio, se contradicen con cómo el Gobierno procedió los anteriores años en los que impuso el pago de dos aguinaldos.
La pregunta es: ¿era entonces moralmente correcto pagar el segundo aguinaldo en 2013 cuando lo recibió el propio presidente Evo Morales? ¿O eran “inmorales” el Presidente, el Vicepresidente, ministros y asambleístas?
Ese año, el Primer Mandatario tenía un salario de Bs 18 mil; hoy es de Bs 24.251.
Morales se benefició al menos ese año con el jugoso monto e incluso se enojó cuando un periodista le preguntó en qué lo gastaría. “Eso qué interesa, es una cuestión privada”, afirmó el Presidente ese entonces.
El segundo aguinaldo 2018 ha destapado lo complicado que se ha vuelto pagar el beneficio en una economía que no está bien.
Y la hipocresía es notoria.
Morales reclamaba que no se le cuestione en qué iba a gastar su dinero, porque era algo “privado”, pero este año el Gobierno decidirá en qué gastan los trabajadores el 15 por ciento de su segundo aguinaldo: debe ser en productos nacionales y bajo control.
Cada día se confirma que el segundo aguinaldo “Esfuerzo por Bolivia” es una medida demagógica y que el propio Gobierno ya no puede sostener.
Jefa de Redacción de Los Tiempos
Columnas de María Julia Osorio M.





















