Edificio sustentable, un eslogan publicitario
GREGORY PAZ B.
Ningún edificio es sustentable, como tampoco lo es un hormiguero en el bosque. La sustentabilidad es cuando existe autosuficiencia y equilibrio en el intercambio de materias y de energía entre los diferentes componentes en un ecosistema.
El término de “edificios sustentables” es un eslogan publicitario de los constructores que utilizan esa frase altisonante para pretender ser diferentes y posicionarse como responsables con el medio ambiente. Con ese eslogan pretenden hacer creer a sus clientes que vivirán rodeados de vegetación y naturaleza, en sus muy artificiales departamentos.
Es que la acelerada organización de la población en pocas ciudades hace que el espacio sea cada vez más escaso y costoso. Esto obliga a los constructores a compensar la pérdida de naturaleza con sus edificios.
Las ciudades no pueden seguir extendiéndose horizontalmente. Es una necesidad la densificación de su población urbana. Por eso se hacen edificios cada vez más altos, con espacios cada vez más pequeños por habitante.
Como una rebelión a esta tendencia, el citadino con recursos para estos departamentos ya no se conforma con la calidad de la cerámica o de la grifería, empieza exigir calidad ambiental. Inicialmente lo hace de forma superficial y emotiva. Es ahí donde ciertos arquitectos entran a ofrecer edificios sustentables con plantitas en los balcones, focos ahorradores, inodoros con doble sistema de descarga, calefón solar en la azotea, techo verde… y otras superficialidades que los convierten a ambos (constructos y cliente) en ecologistas, ciudadanos sensibles y responsables del mundo que están luchando contra los grandes problemas ambientales planetarios: el calentamiento global, la deforestación, la desertización, la contaminación atmosférica, el manejo de los residuos sólidos. La realidad es otra, los edificios sustentables son una necesidad del mercado.
Ambientalista
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