Gestora: Una empresa estatal eficiente
El credo neoliberal contiene máximas que funcionan como supuestas verdades que no requieren demostración. Una de ellas es la firme creencia en la “natural ineficiencia de las empresas estatales”.
En un reciente artículo publicado por Carlos Calle (Los Tiempos 20/01/2023) se muestra tal tendencia. Acusa a la Gestora de mentir a la población “cuando expuso como eficiencia los 7,8 millones de bolivianos de utilidades que habría obtenido la Gestora en 2021, cuando en verdad aquello era resultado del trabajo que, por única vez, se le había asignado: pagar el Bono Contra el Hambre”. Para añadir sin sonrojarse que “De no haber sido por esto, sus estados financieros hubieran arrojado pérdidas porque sus ingresos operativos sumaron 90 millones de bolivianos y sus gastos de consumo 111,4 millones de bolivianos”.
Por supuesto que la Gestora fue eficiente en 2021, la verdad es que los ingresos fueron de Bs 90,3 millones, los gastos alcanzaron a Bs 82,5 millones y la utilidad neta fue de Bs 7,8 millones; sin embargo, por un momento considérese el gracioso argumento que las utilidades de la empresa se debieron a factores coyunturales. De seguir el curioso razonamiento del autor, en 2022 las utilidades deberían desaparecer. ¿Ocurrió esto? Todo lo contrario, en la gestión 2022 las mismas crecieron a Bs 18,7 millones, un vertiginoso crecimiento de 127%, que representa más del doble de lo obtenido en 2021.
Y continúa el autor: “La segunda ocasión fue cuando quiso sorprender con la mentirilla de que las AFP cobraban cuatro comisiones, en cambio la Gestora cobraría solamente una”. A ningún asegurado con pensión (vejez o riesgo) se le descontará ningún monto a favor de la Gestora, ello no es una “mentirijilla” como infantilmente afirma el autor, es algo que está en la Ley de Pensiones 065 (10/12/2023). Una revisión más exhaustiva de la misma haría que no se cometiesen errores de dicho calibre.
En relación con la rentabilidad obtenida por la administración hecha con los recursos aportados por los trabajadores desde el 09/09/2022, cabe destacar que los mismos fueron administrados los resultados obtenidos aplicando criterio de seguridad, rendimiento y liquidez. No debe olvidarse que la prudencia es fundamental para preservar y hacer crecer los aportes de los trabajadores.
La Gestora administró los recursos de los nuevos aportantes bajo las mismas condiciones y límites determinados para las Administradoras de Fondos de Pensiones vigentes (AFP), encontrándose un 77,6% de los recursos en emisores con calificación de riesgo entre AAA a AA3, que corresponde a entidades con alta calidad de crédito y mínimo riesgo de incumplimiento ante posibles cambios en las circunstancias o condiciones económicas y el 22,4% en entidades con calificación de A1 a A3, que corresponde a entidades con una buena calidad de crédito y adecuada variabilidad de riesgo de incumplimiento.
Producto de ello es que la Gestora logró una interesante rentabilidad de 4,51% (entre septiembre a diciembre de 2022), que es mayor a la de sus pares en el mismo periodo. Por supuesto que es necesario observar las condiciones cambiantes de los mercados, la agilidad en las decisiones de la administración de los fondos a cargo de la empresa muestra la capacidad del equipo financiero con el que cuenta la entidad. Intentar desmerecer los logros es una práctica que muestra más deseos que realidades.
Una buena rentabilidad en el manejo de los fondos del SIP y utilidades crecientes en el manejo empresarial de la Gestora muestra una combinación virtuosa. Con estos hechos se puede afirmar con contundencia que las empresas estatales son eficientes.

















