Gobierno asegura que incendios en Tarija ya están controlados, pero pide “mantener vigilancia”
Los incendios forestales en el departamento de Tarija están controlados, según el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano Urenda.
Sin embargo, Justinianos advirtió que la emergencia aún no puede darse por concluida debido al riesgo de reactivación de algunos focos de calor por efecto de los fuertes vientos.
“Podríamos decir que están todos los fuegos de Tarija controlados, pero hay que tener cuidado con la palabra, porque controlado a veces no significa que se haya extinguido completamente”, afirmó la autoridad durante una conferencia de prensa en la que participó junto al presidente Rodrigo Paz y autoridades departamentales y municipales.
El ministro explicó que las condiciones climáticas continúan siendo un factor de riesgo, por lo que se mantienen desplegadas labores de vigilancia, monitoreo y respuesta inmediata para evitar que los incendios vuelvan a expandirse.
“Por tema de vientos pueden volver a reactivarse; de todas maneras, hemos tomado todas las contingencias necesarias”, remarcó.
En tanto, pese al control, el estado de emergencia sigue vigente en Tarija por los incendios forestales.
La Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT) reportó que a principios de semana, al menos 5.000 hectáreas fueron consumidas por el fuego en distintos municipios de Tarija.
Emergencia
Paralelamente, autoridades nacionales y departamentales intensifican el debate sobre la necesidad de endurecer las sanciones contra los responsables y avanzar en la abrogación de las denominadas “leyes incendiarias”, en un escenario donde la Gobernación admite que enfrenta la emergencia con recursos económicos insuficientes, según el diario El País.
Por su parte, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, indicó que por primera vez se usó el Sistema Erizo para sofocar el fuego, una tecnología nacional mecanizada que usa una conexión de bomba para atacar los incendios.Paz anunció que el helicóptero permanecerá en el departamento
para extinguir las fumarolas que aún persisten en Rincón de la Victoria y otros lugares.




























