El 777x rey de los cielos
Boeing vuelve a protagonizar el escenario mundial con una aeronave de última generación, el 777X, en el Dubai Air Show
Boeing, que empieza hace 105 años en un galpón de madera, hoy tiene los talleres más grandes del mundo, donde calculan que pueden entrar casi 25 campos de fútbol de capacidad de 80 mil espectadores. En este inmenso complejo, los empleados se movilizan en vehículo de una sala a otra y muy pocos se conocen entre ellos debido a la extensión de los galpones. Se calcula que el embalaje de todas las aeronaves sale de este campo.
Durante el reciente Dubai Air Show, Boeing volvió a ocupar el centro de la atención internacional con la presentación del Boeing 777X, una aeronave que ha demostrado que el poderío industrial estadounidense continúa vigente pese a las dudas manifestadas por algunos competidores y analistas que estaban desmereciendo a Boeing. El nuevo modelo, conocido como el gigante bimotor 777X, dejó en claro que la compañía no solo mantiene su capacidad innovadora, sino que está preparada para recuperar terreno en el mercado global.
Además, de su presencia imponente en los salones internacionales, Boeing ha reforzado su estrategia de recuperación mediante alianzas tecnológicas y nuevas inversiones en automatización dentro de sus plantas. La compañía ha anunciado recientemente la ampliación de sus programas de capacitación interna, destinados a especializar a miles de ingenieros y técnicos en materiales compuestos, inteligencia artificial aplicada al mantenimiento predictivo y procesos de manufactura digital. Estas iniciativas, según analistas del sector, buscan no solo fortalecer la calidad y seguridad de sus futuras aeronaves, sino también acelerar los tiempos de producción para responder a una demanda mundial que vuelve a crecer con fuerza tras los años de incertidumbre económica.
El 777X, sucesor del emblemático 777, incorpora avances tecnológicos inspirados en el 787 Dreamliner, con capacidad para 426 pasajeros y un alcance superior a 14.000 kilómetros sin escalas, destaca además por sus impresionantes alas de 71 metros de envergadura, equipadas con puntas abatibles que permiten su operación en terminales de tamaño estándar. Esta característica, inédita en aviones comerciales de gran capacidad, refuerza su versatilidad operativa.
La potencia de esta aeronave proviene de los motores GE9X, los más grandes y avanzados jamás instalados en un avión de pasajeros. Su desempeño quedó demostrado en un espectáculo aéreo que sorprendió al público: el 777X realizó un despegue casi vertical y una serie de maniobras que ningún otro avión de su tamaño puede replicar.
El impacto fue inmediato. Emirates anunció la compra de 65 unidades adicionales, una inversión de 38.000 millones de dólares, elevando su pedido total a 270 aeronaves 777X. Este movimiento es interpretado como una señal contundente del retorno tecnológico de Boeing y una competencia directa al Airbus A350, hasta ahora uno de los modelos más exitosos del mercado.
La trayectoria de Boeing en el sector aerocomercial ha estado marcada por hitos relevantes. En Bolivia, empresas como Lloyd Aéreo Boliviano (LAB) y Aerosur operaron con éxito modelos como los 737-100, 737-200 y 737-300, aeronaves que aún continúan en servicio en América y África después de más de medio siglo. A ello se suma la familia 737 MAX que, pese a sus dificultades iniciales —similares a los enfrentados por el Airbus A320 en su momento—, se ha consolidado como uno de los aviones más demandados por las aerolíneas.
Otros modelos históricos, como los 757, 767-300ER y el 787 Dreamliner, también han contribuido al liderazgo de Boeing al ofrecer eficiencia y menores costos operativos, factores que desplazaron a aeronaves como el Airbus A330 en varias flotas internacionales.
Con el impulso del 777X, Boeing busca reafirmar su liderazgo tecnológico y comercial. La demostración en Dubái y la respuesta inmediata del mercado sugieren que la compañía está preparada para disputar nuevamente la supremacía de los cielos.
Columnas de Constantino Klaric


















