Impulsar Misicuni 3.0
Tras la conclusión de las dos primeras fases del Proyecto Múltiple Misicuni, el túnel de trasvase y la construcción de la represa, con una inversión de más de 400 millones de bolivianos, el siguiente desafío en la agenda regional es la construcción de la tercera fase del megaproyecto, que consiste en las obras de un segundo túnel, que captará agua para alimentar la presa con miras a atender la demanda de la población después de 2050.
Misicuni se concretó en 2017, cuando comenzó a operar la represa y permitió enviar hasta 1.000 litros por segundo a los operadores de agua potable en la región metropolitana. ¿Cómo sintió este beneficio la población de la capital del valle? En la eliminación gradual del racionamiento de agua y la menor dependencia de los tanques de almacenamiento y las cisternas o “aguateros”. Sin embargo, aún resta que las alcaldías del eje metropolitano, como Quillacollo, construyan las redes de distribución para que el agua de Misicuni llegue, efectivamente, a la población, especialmente, en estas zonas donde las familias aún consumen agua de pozo o de tanques comunitarios.
Si bien, la dotación de agua para consumo humano, riego y generación de energía eléctrica está asegurada hasta 2050, los sucesivos gerentes del megaproyecto han advertido de que es necesario comenzar a encarar la tercera fase de Misicuni para que después de que se cumpla ese plazo no haya problemas de abastecimiento por el crecimiento demográfico.
El agua de Misicuni es vida, producción y energía limpia para la región metropolitana. Por ello es importante que la Empresa Misicuni socialice los avances que tiene la III Fase de Misicuni y las gestiones que realiza con las comunidades que se verán afectadas —y también beneficiadas— con la construcción del segundo túnel.
La III Fase de Misicuni prevé la captación de agua de los ríos Vizcachas y Putucuni y según un cronograma inicial debería concluirse en 2030. Sin embargo, la nueva gestión de la Empresa Misicuni aún no ha socializado el avance de esta fase.
Cochabamba no puede enfrentar una nueva crisis hídrica cuando la población aumente, por lo que el Gobierno Nacional y la Gobernación de Cochabamba deben a comenzar a trabajar en la búsqueda de financiamiento para ejecutar el megaproyecto.
Las instituciones que impulsaron las dos primeras fases del megaproyecto, como el Comité Cívico, la Brigada Parlamentaria, la Federación de Entidades Empresariales de Cochabamba (FEPC), la Sociedad de Ingenieros Eméritos (Aiseme) y otras están llamadas ahora a impulsar y fiscalizar la gestión de la III Fase del Proyecto Múltiple Misicuni a fin de asegurar que las próximas generaciones cuenten con agua para consumo y no se repita la historia de escasez hídrica, que tanto daño ha causado a esta ciudad.




















