Garantizar la alimentación
En Bolivia acceder a una alimentación adecuada es cada vez más un “privilegio”, alerta un informe de la Defensoría del Pueblo, según el que el 63 por ciento de los entrevistados afirmó que su presupuesto ya no alcanza para cubrir la alimentación familiar debido al encarecimiento de los productos esenciales, como carne, pollo, leche y pan.
¿Qué pasa con el resto? Según el mismo estudio, un 22 % señaló que solo logra satisfacer parcialmente sus necesidades alimentarias y apenas un 15% considera suficiente su presupuesto para adquirir alimentos.
El estudio de la Defensoría del Pueblo refleja la difícil situación que enfrentan las familias, claro, en muchos casos desde antes de la posesión del actual Gobierno cuando la crisis económica empezó a influir sobre la economía de los hogares; pero, que en los meses precedentes se ha agudizado por la crisis de los combustibles, los bloqueos de 53 días y la fluctuación del dólar.
Las carencias que enfrentan las familias para cubrir sus necesidades básicas normalmente no aparecen en los informes económicos; pero, son las que más afectan a la población porque su calidad de vida se ve afectada al tener que reducir drásticamente sus raciones de alimento diario. Es raro el hogar que puede cubrir el desayuno, el almuerzo y la cena. Muchos optan solo por dos comidas al día o, incluso, una.
La falta de alimentación y pobreza también terminan por impactar sobre los animales, las familias se ven impedidas de alimentar, incluso, a sus mascotas y es más notorio que las calles de los barrios aumenten los perros que escarban en la basura en busca de algún bocado.
La precaria situación que enfrentan miles de familias bolivianas no se puede obviar o ver con indiferencia. Es importante generar políticas económicas que resguarden a los sectores más vulnerables y generen fuentes de empleo. Además, las alcaldías deben sumarse al control en los mercados para evitar la especulación y promover ferias populares que reduzcan los precios y faciliten el acceso a productos de primera necesidad.
“La Defensoría también exhortó a los gobiernos departamentales y municipales a reforzar las acciones de vigilancia del abastecimiento y de los precios en los mercados, así como implementar medidas que contribuyan a garantizar el acceso oportuno a alimentos esenciales”, según el informe.
Ante esta situación, nos adherimos a las recomendaciones de la Defensoría del Pueblo para que el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas evalúe el impacto del incremento sostenido de los precios sobre el poder adquisitivo de la población y fortalecer las medidas de protección económica.
El informe concluye que garantizar el derecho humano a la alimentación exige respuestas integrales y coordinadas del Estado para enfrentar no solo las contingencias que afectan el abastecimiento, sino principalmente las causas estructurales.

















