Imputan a niñera y madre por infanticidio tras deceso de víctima
Después de permanecer por más de cuatro días internado en terapia intensiva, ayer murió un niño de dos años que, según los exámenes forenses, fue víctima de constante flagelo por parte de su madre y su niñera. El hecho se registró en la ciudad de El Alto.
De forma preliminar la Fiscalía imputó a las dos acusadas por tentativa de infanticidio, pero al fallecer el niño la tipificación cambió a infanticidio.
La parte querellante solicitará la pena máxima para las agresoras, 30 años sin derecho a indulto.
La audiencia de medidas cautelares de las imputadas, se desarrolló ayer en el juzgado séptimo de instrucción penal de El Alto (La Paz), donde el juez determinó la detención preventiva de ambas en diferentes cárceles del departamento.
“La madre debe permanecer recluida en el penal de Miraflores y la niñera en la cárcel de Obrajes”, informó la responsable de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia (DNA) de El Alto.
La víctima tenía 80 días de impedimento, un cuadro severo de desnutrición y síndrome de niño maltratado, además de secuelas de Traumatismo Encéfalo Craneal (TEC) grave de data antigua.
El jefe de la Unidad de Atención Integral a la Familia, Harry Suaznabar, dijo que como DNA reclamaran por cada herida encontrada en el cuerpo del niño.
En la audiencia el abogado de las detenidas argumentó que el niño era demasiado extrovertido y que de manera recurrente solito se golpeaba la cabeza.
“Las agresiones se dieron en diferentes distritos, dado que por temas laborales la madre se cambiaba de casa. La niñera vivía en otro distrito también. Estamos investigando los pormenores de este caso”, dijo Suaznabar.
El subdirector de la Felcc, Cristian Saavedra, informó que la madre internó al niño en primera instancia en una clínica de El Alto, alegando que se cayó por un accidente.
VIOLENCIA EN AUMENTO
La directora de la Asociación Psinergia, Marynés Salazar, dijo que el maltrato siempre ha existido, pero lo que antes se expresaba mediante jalones de oreja o nalgadas, se convirtió en hechos más violentos como si hubiera un cierto “disfrute” en el agravio.
“Ahora tenemos niveles de violencia crueles, los niños son vistos como objetos”, lamentó.























