La OPS elige a Bolivia para su Comité Ejecutivo
Bolivia fue elegido como miembro del Comité Ejecutivo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para el período de tres años (2026–2029), en el marco de las deliberaciones del Consejo Directivo de esa entidad continental que tienen lugar en Washington, informó este miércoles el Ministerio de Salud y Deportes.
La representación del país, junto con las de Estados Unidos y Trinidad y Tobago, reemplazan a las de otros tres Estados miembros.
El Comité Ejecutivo de la OPS está integrado por nueve representaciones nacionales elegidas, para períodos escalonados de tres años, por el Consejo Directivo o la Conferencia Sanitaria Panamericana. Esta instancia actúa como el órgano delegado y ejecutivo de la Organización, encargado de examinar el presupuesto, supervisar la ejecución del plan estratégico, proponer prioridades sanitarias continentales y evaluar los programas técnicos en la región.
Trascendencia
La incorporación de Bolivia al Comité Ejecutivo representa un reconocimiento internacional a las políticas de salud impulsadas por el Gobierno nacional a través del Ministerio de Salud y Deportes, orientadas a la consolidación del sistema de salud, el fortalecimiento de la Atención Primaria de Salud y la equidad en el acceso a servicios universales y gratuitos, detalló la entidad estatal.
Entre los beneficios e impacto para el país, el Ministerio de Salud destacó que el país incidirá de manera directa en la aprobación de resoluciones, planes de acción regionales y prioridades operativas de la OPS/OMS en temas de inmunización, salud digital y cambio climático.
Además, Bolivia impulsará el apoyo técnico y la movilización de recursos regionales para el control de enfermedades transmisibles, arbovirosis y afecciones desatendidas en la cuenca amazónica y zonas vulnerables.
También permitirá estrechar lazos de cooperación técnica multilateral e intercambio de experiencias exitosas en salud comunitaria e intercultural con los países miembros.
Otro aspecto positivo es que garantizará que las políticas sanitarias del continente respondan a las realidades socioeconómicas de los pueblos en desarrollo, priorizando la equidad y la gratuidad.
























