La marea roja invade el Capriles y la ciudad se llena de algarabía
En la memoria de los wilstermannistas el 28 de diciembre vivirá para siempre como un eterno recuerdo de la consagración del título 15 de su historia. No cabía duda, era el día para festejar.
Más allá de que Oriente Petrolero llegó con un plantel plagado de juveniles (con mucho futuro), la parcialidad roja sabía que era un partido para ganarlo. No había margen de error.
Si las filas para comprar entradas fueron casi interminables entre el jueves y viernes, todos los que compraron sus localidades se fueron en “romería” hacia el templo futbolístico de Cala Cala.
Las puertas se abrieron a las 12:30 de ayer y a más de dos horas de que se inicie la brega, alrededor de las 14:00, casi no cabía un alfiler en las gradas, aunque algunos claros se notaban en la tribuna de general.
El cambiante clima sabatino no mermó a los ansiosos hinchas que aguardaron el partido del año para el Rojo. Pese a que algunos aficionados se pelearon con otros por un lugar, la calma fue casi una constante antes y durante el partido.
Los hinchas animaron la previa con las tradicionales olas mexicanas y acompañando de globos rojos y azul.
El recibimiento tras el ingreso del equipo a la cancha fue espectacular y anunció lo que pasaría en los 90 minutos.
Con un equipo volcado contra el arco de su rival, el gol de Edward Zenteno sacó el grito guardado de gol de los más de 30 mil asistentes al estadio Félix Capriles.
Momentos tensos se vivieron cuando los refineros empezaron a atacar, pero el gol de Serginho calmó las aguas.
El descuento de Ferddy Roca puso en zozobra a los hinchas rojos, mas el gol de Esteban Orfano puso el alma wilstermannista en el cuerpo de toda su feligresía.
La felicidad estalló en los asistentes y en quienes no pudieron ingresar al estadio por ver la consagración del equipo.
Al final, la marea roja invadió las calles para festejar al equipo que les regaló una nueva alegría, tras un torneo bastante largo que se vio interrumpido tras casi un mes por los conflictos sociales en el país.
La segunda década del siglo XXI terminó con Wilster como su último campeón.
36_dep_2_lopezzzzzzz.jpg

SEPA MÁS
Prohibición de grabar imágenes del partido
La televisación informó antes a la prensa que no podía grabar imágenes del compromiso, situación que muchos periodistas no entendieron.
Más personas que de costumbre en la cancha
Como sucede en este tipo de encuentros, varias personas ajenas a la prensa deportiva estuvieron en el campo de juego.
Trancan la puerta de salida de las cabinas
Pese a ser una salida de emergencia, la puerta de salida de las cabinas radiales de preferencia fue trancada para evitar ingreso de personas. No se tomó en cuenta el riesgo de esa acción.
APUNTE
Revendedores en los alrededores
Antes del encuentro, muchos de los revendedores fueron vistos en inmediaciones del estadio Félix Capriles.
Como es habitual en este tipo de partidos, muchos de ellos llevaban en sus manos talonarios de entradas y los precios se fueron “por las nubes”.
Ante la falta de demanda, los revendedores optaron por bajar los precios o vender las entradas a los mismos costos para no perder el capital invertido. Para muchos no hubo “negocio”.





























