Casa Toscana amplía sus espacios para las artes
La Casa Toscana cumple ahora el anhelo de Jenny Montecinos, quien ideó destinar este espacio de la época republicana para el apoyo de los artistas nacionales. Tanto es así que su galería de arte vende obras en la plataforma online Artsy.
Las actividades culturales, desde talleres, capacitaciones, presentaciones de libros, ferias, exposiciones y otros, son cada vez más constantes y, en mayo, habilitarán los salones del primer piso para nuevas exhibiciones. La primera artista que expondrá será Silvia Cuello.
“Esta casa , ubicada en la calle Santiváñez entre Junín y Ayacucho, se destinó a la cultura. Consideramos que la consolidación de este espacio es más notoria en el medio”, comenta Rodrigo Velarde, uno de los administradores de Casa Toscana y sobrino de Montecinos.
En este espacio
Actualmente, el Café Lea+, la Galería de Arte y WinayTec Tecnología ocupan los ambientes de periodo republicano.
El café, abierto desde agosto de 2016, fue el primer espacio de exposiciones de pintura de artistas locales e internacionales.
En 2018 nació la galería de arte en otro de los ambientes de la planta baja (al lado del café) y ahora es la primera y única galería de Bolivia en el “Artsy”, una de las más destacadas e importantes plataformas de venta online de arte.
WinayTec Tecnología es una empresa de instalaciones de sistemas de audio y video que también realiza capacitaciones tecnológicas en este espacio.
Más actividades
La agenda de exposiciones hasta fin de año ya está llena, según Velarde. Después de la muestra de la pintora Cuello, estarán Gonzalo Rivero, Emilio Tórrez, entre otros.
En las siguientes semanas se realizará un taller de música del norte de Potosí con especialistas en el tema. En mayo también habrá una presentación de un estudio de violín. Asimismo habrá una feria de apicultores con mieles gourmet.
Restauración
Antes de 1860, la casa perteneció al monasterio dominico —explica Velarde—, la apertura de un pasillo llamado Pasaje del Rey, que ahora es la calle Santiváñez, desvinculó la pertenencia. “Seguramente, en ese entonces se zonificó y un hacendado adquirió esta casa”, cuenta.
Antes de la compra de esta edificación, en 1988 aproximadamente por Montecinos, estos ambientes fueron una bodega de la librería Cervantes. Tras la adquisición, comenzó la restauración que duró hasta aproximadamente 2008.
“Mi tía fue la gestora y la inversionista en todo este proceso. Hemos cuidado el detalle más mínimo para no perder el modelo original de la arquitectura”, señala Velarde.
La casa transporta al pasado a todo visitante. Una de las atracciones del segundo patio, además de la arquitectura conservada, es una obra de 2x4 metros del pintor Víctor Hugo Antezana (+).
Conservación de patrimonio
En la última década, Cochabamba ha perdido centenares de edificios de valor patrimonial. La arquitecta Patricia Dueri dice que en que estos ambientes son ideales para museos históricos.
“En el departamento no hay muchos ejemplos, a excepción de la Casona Santiváñez y la Casa Toscana, que se haya recuperado edificaciones completas. Esta situación hace que el departamento pierda su identidad histórica”, explica.
"Esta casa se destinó a las actividades culturales. Consideramos que la consolidación de este espacio es cada vez más notoria en el medio". Rodrigo Verlarde. Uno de los administradores de la Casa Toscana

























