Tras las protestas de los comerciantes formales en los mercados de La Cancha por la proliferación de los vendedores ambulantes y el avance o desdoble de puestos intensificó este martes los controles.
El Calvario parece tener más vendedores que compradores. Al menos esa es la impresión que da la presencia del comercio que prácticamente ha cercado el santuario de la Virgen de Urkupiña
Son las 19:00 y las comerciantes empiezan a llegar poco a poco, para asentarse en la calzada de las vías que bordean el coliseo Max Fernández, en Quillacollo, dispuestas a una larga noche de trabajo.