Hay algunas frases que, de tanto repetirlas, pierden su sentido o lógica. Las hemos escuchado en todo lado, desde la televisión hasta de nuestros amigos y parientes: “Es que, para triunfar, hay que salir”, “aquí no va a tener éxito”, “nadie va a dar apoyo”, “afuera nomás hay oportunidades, aquí no”.