Guía para plantar árboles frutales en casa
María Fernando Pando Sevilla
Los amantes de las plantas muchas veces buscan un nuevo reto: cómo empezar a plantar árboles frutales en macetas, para así consumir sus propios productos. Esta iniciativa está empezando a nacer en muchos hogares, sobre todo en este tiempo de cuarentena. Pero a veces las guías en internet (que explican cómo mantener uno de estos en nuestras casas) son complejas y no se adaptan a nuestras propias necesidades. Para dar pie a esta plan y consumir frutas cultivadas con nuestras manos, el ingeniero agrónomo Marcelo Picolomini, con más de 15 años de experiencia, detalla una guía especializada para cuidar de estas plantas en maceta, perfectas para el clima del valle, sin requerimiento esencial de poseer hectáreas de jardín.
SEMILLAS Y MACETA PARA INICIAR
“Si se quiere empezar un pequeño huerto en maceta, sobre todo en Cochabamba, lo ideal son especies de valle como ser manzano, pera y membrillo, dentro de la familia de semillas pepita”, explica el ingeniero. Cabe resaltar que las especies a las que se denomina pepita son frutas que poseen una pepa pequeña en su interior. También hay la especie de pepas carozo, que son, por ejemplo, el durazno, la ciruela y las aceitunas, las cuales también pueden germinar y cultivarse en maceta. Mientras que en la familia de los cítricos están los limones (en sus diferentes tipos), pomelos y naranjas, frutas que son las más aptas para cultivar en maceta, según recomienda el experto.
Una vez decidida la semilla de la fruta de su preferencia, de acuerdo a las recomendaciones del ingeniero, se pasa a la preparación de la tierra o sustrato para la germinación de la semilla. Para esto, primero es importante tener una maceta apta para dicha planta, el experto recomienda que esta tenga 60 cm de diámetro y de profundidad. No es de importancia el material de la maceta, pero sí las dimensiones ya mencionadas. Puede ser de plástico o de decoración.
LA TIERRA (SUSTRATO) Y CÓMO REGARLA
La preparación de la tierra al momento de plantar la semilla es vital. Picolomini dice que esta etapa: “Es fundamental, debe ser tierra fértil con abonos de humus de lombriz”. Respecto al drenaje, afirma que con los orificios que se encuentran en la parte inferior de la maceta es suficiente. Sugiere no colocar piedras para acelerar este proceso.
Respecto al riego de la planta, el especialista da las siguientes instrucciones:
- Cuando la semilla o el plantín esté recién plantado, se debe regar dos veces por semana.
- Hasta el mes, recomienda regar una vez a la semana.
- Pasado su primer mes, aconseja verificar si la planta requiere ser regada. Si al escarbar la tierra en al menos dos centímetros se observa que la tierra continúa húmeda, la planta no requiere riego, de no ser así, sí se debe proceder con esta acción.
“Una vez al año estas plantas requieren cambio o aumento de tierra, únicamente cinco centímetros de la superficie, tomando en cuenta que esta debe ser previamente preparada con humus”, explica sobre la renovación de tierra. Por último, también advierte que sólo cuando el árbol frutal tenga tres años de vida en adelante, la fertilización química (cantidades pequeñas de vitaminas como ser fósforo, potasio o hasta guano de oveja) será correctamente aceptada por la planta y no le causará daños.
El especialista destaca el cuidado mayor que requieren los árboles de durazno, ciruelo y manzano en invierno. Comenta que estas especies son de planta caduca, es decir, que sus hojas caen solas y en gran cantidad en esta estación. Por esta razón, el riego en esa época del año debe ser menor en comparación al resto del año. “La planta debe dormir y acumular fuerzas. Si se riega en exceso no realizará este proceso, esto sucede con el objetivo de que en primavera despierten fuertes y den frutos”, explica. Esto es diferente al manzano, pera, naranja y limones, plantas que necesitarán de riego normal en invierno.
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CUIDADOS DE ILUMINACIÓN Y CLIMA
“Para producir árboles frutales en maceta, necesitamos sí o sí sol, no se puede producir en una terraza a la que le de sol dos horas. Mínimo el lugar debe recibir cinco horas de sol, esto es fundamental”, indica el ingeniero agrónomo. El espacio designado puede ser idealmente una terraza, un solario o habitación, donde la iluminación del sol esté presente mínimo desde las 6:00 hasta las 12:00. Este requisito es fundamental, ya que estas plantas necesitan recibir los rayos de sol para poder crecer, florecer y madurar sanamente.
En caso de heladas extremas, si los árboles frutales se encuentran en el exterior de nuestro hogar, sí pueden ser llevados al interior para no sufrir daños. Sin embargo, para aquellas personas que quieren iniciar en este mundo y no poseen un jardín grande para un huerto completo, el experto aclara que las semillas recomendadas sólo podrán desarrollarse óptimamente con los cuidados mencionados anteriormente.
EL MOMENTO DE LA PODA
Una vez el árbol frutal tenga un considerable tamaño y obtenga una buena cantidad de hojas, el experto afirma que el momento de la poda es a fines de septiembre, cuando el clima se prepara para recibir a la primavera y, por ende, la planta también se alista para su mejor periodo. Para este procedimiento, Picolomini manifiesta: “El principio de la poda es abrir o dar espacio al centro de la planta, para que reciba el sol directamente”. Resalta que lo principal es que el árbol continúe recibiendo buena cantidad de sol en el centro de la maceta. También, comenta que no hay que llegar al extremo de pelarla, únicamente se debe despejar con moderación el centro o donde la planta sobresale de la tierra y seleccionar cuidadosamente las ramas que serán cortadas.
SOBRE EL EXPERTO
Marcelo Picolomini es un ingeniero agrónomo que se retiró del trabajo habitual para poderdedicarse a cultivar su propio huerto junto con su familia en su hogar, en la zona de Tiquipaya. Allí produce frutas, verduras y hasta queso que los vende en el café Santiváñez, perteneciente a su hijo.



















