
DE - LIRIOS
Ya es septiembre. Este mes simboliza y refleja el esplendor y belleza de la naturaleza. En Cochabamba, los jacarandás florecen en maravilloso espejo, las higueras retoñan, la hierba se colma de humedad y la mayoría de los pájaros comienzan sus melodiosos trinos de cortejo. Hasta el sol se suaviza y la escarcha se condensa en lluvia. Realmente pareciera que el entorno se encuentra enamorado de tan dulce y generoso que se luce, y así se comprende por qué en todo rincón de este punto de luz llamado Tierra, es tan cantada y romántica la primavera.
El concepto de Estado plurinacional no lo inventó el MAS ni gobierno alguno, dejen de ser obtusos y mal informados.
¿Sabían que la RAE define a “mujer pública” como “prostituta”? Googleen el concepto y saldrán resultados del estilo: de “dícese de aquella mujer que vende su cuerpo, que trafica consigo misma. Que alquila sus servicios sexuales. Alquiladiza (sic)” (Diccionario abierto colaborativo).
A estas alturas, la humanidad anduvo un largo camino y ya deberíamos haber escarmentado con las duras lecciones de una historia plagada de trágicas guerras, genocidio, despojo, sometimiento y esclavitud.
Pero no. Aún con todo lo que sabemos respecto de lo que nos rodea, nuestra historia y nosotros mismos, siguen perdurando órdenes, instituciones y estructuras que descansan sus pesados cimientos en el ejercicio de la violencia institucionalizada.
Hemos olvidado el aspecto más importante de lo que implica organizarnos en un Estado: pertenecer a una comunidad que nos resguarde en tiempos difíciles. Para que, en caso de una pandemia, no tengamos que morir abandonados a nuestra suerte, en plena calle.
El episodio del zorro “llamado” Antonio no sólo se trata del destino y la vida de un ser vivo que, como cualquiera de nosotros, tendría el derecho de existir en libertad. Denota algo mucho más terrible y profundo, cual si no fuera suficiente una sola vida amputada y truncada para siempre. El que ese zorro se topara con el ser humano se vincula a varios hechos que infestan virulentamente este país.
Para describir el contexto político boliviano es casi imposible no remitirse a una de esas historias de fábula que han enriquecido con lugares extraños, personajes estremecedores y paisajes fantásticos, la mitificación de América Latina.
Hay una categoría muy interesante del mundo de las ciencias políticas: sultanismo. Se denominaron sultanismos a aquellos regímenes autoritarios y totalitarios que asolaron principalmente Centroamérica y El Caribe las primeras décadas del siglo XX. Los Trujillo, Batista, Somoza, Duvalier son harina de ese costal.

