La disminución de la Inversión Extranjera Directa (IED) en Bolivia en 2022 bajó en 610 millones de dólares. Esto causa un estancamiento económico y menor crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), porque el país no se beneficia del ingreso de dólares, la transferencia de tecnología, la creación de nuevos puestos de trabajo y el ingreso de impuestos.