Sacaba e incineradores, el plan B del Sedes
La basura infecciosa en los hospitales de Cochabamba bordea las 280 toneladas porque la Empresa Municipal de Servicios de Aseo (EMSA) no puede hacer el recojo con normalidad desde hace 14 días debido al bloqueo que se registra en el ingreso al botadero de K’ara K’ara.
Por esta razón, el director del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Yercin Mamani, presentará ante el Concejo Metropolitano dos opciones más para darle una solución parcial a este conflicto.
“Estamos convocando para el día lunes a los alcaldes del eje metropolitano para darle una solución definitiva al problema de la basura en los hospitales. Una opción que vamos a analizar es en el municipio de Sacaba”, dijo Mamani.
Añadió que otra opción es la compra de incineradores “por lo menos para el hospital Viedma” y así reducir la cantidad de la basura hospitalaria. Mientras tanto, los residuos están rebasando los contenedores de los depósitos.
El jueves pasado, Mamani pidió que los municipios de Cercado y Quillacollo viabilicen el acuerdo que se tiene con el Ministerio de Defensa para llevar la basura a los terrenos en Cotapachi.
Sin embargo, desde hace más de un mes, Cercado gestiona para llevar temporalmente la basura de la ciudad a Cotapachi, pero el alcalde de Quillacollo, Héctor Montaño; el secretario general, José Terán, y el presidente del Control Social del distrito 3, Gilmar López, no permitieron que en el sector se implemente el botadero provisional, pese a que gran parte de la población quillacolleña trabaja en Cercado.
Además, desde el inicio de la pandemia, se atendieron en el Hospital del Sur a pobladores de todas las provincias de Cochabamba, entre ellas de Quillacollo.


























