Hoy, ellos también hacen de “padre y madre”
Hoy, 19 de marzo, se celebra el Día del Padre y cuatro papás compartieron con Los Tiempos un poco de sus historias y desafíos que afrontaron al cumplir el doble rol en casa: ser padre y madre.
Ángel Núñez es transportista de una línea de la zona sur. Contó que este trabajo es complicado porque se vive del día, pero a la vez, intenta no descuidar a sus hijos que están aún en etapa de colegio. “Es complicado y desafiante a la vez, pero se puede”, agregó.
Dijo que algunas veces suelen acompañarle sus hijos como copilotos. Cobran el paisaje y disfrutan el recorrido.
Ángelo Guzmán es artista plástico a medio tiempo y trabaja en una institución pública. Asumió la paternidad de su niña cuando sólo tenía cuatro meses de nacida.
Contó que no hubiese sido posible sobresalir sin el apoyo de su hermana y su madre.
En ciertas ocasiones, cuando ambas no podían quedarse con la niña, Guzmán solía llevarla a sus clases, a sus exposiciones, incluso, en alguna oportunidad, a su trabajo.
“Mi hija es todo. No me arrepiento de nada de lo que pasó. Aprendí a luchar por ella y siendo tan pequeña me enseñó mucho de la vida. Por ella doy todo”, indicó.
Para Antonio Pérez ver crecer a sus hijas es su mejor satisfacción. Su familia no tiene una figura materna desde hace 10 años. Sin embargo, supo ejercer ambos roles.
“Sabemos que no fue fácil afrontar la ausencia de la madre y peor en la situación que nos dejó, pero aprendimos a sobrellevar, aprendimos a vivir”, admitió.
Mario Gutiérrez perdió a su esposa días después del cumpleaños número 2 de su hijo. El pequeño creció y tiene 16 años. El amor de ambos se consolidó de tal manera que no sólo es una relación de padre e hijo, sino también de mejores amigos.
“Tiene mi carácter, a veces chocamos, pero siempre nos entendemos. Ya sabe hacer muchas cosas de mi trabajo, porque quiero que afronte a la vida con herramientas que le estoy dando”, indicó.
Como estas hay miles de historias más que deambulan en las calles de Cochabamba y Bolivia. Contarlas todas, probablemente, no alcanzaría espacios ni caracteres. Sin embargo, gran parte supo sobrelleva la situación y aprender de la ausencia de la figura materna.























