Piden transparencia sobre programa nuclear boliviano
La decisión del Gobierno de continuar adelante con la construcción y puesta en marcha de un Centro de Investigación Nuclear en la ciudad de El Alto, lo que supone el primer paso en el programa atómico con fines civiles, fue cuestionada ayer por el físico y analista, Francesco Zaratti, en un conversatorio en el Club Social de esta ciudad.
El científico indicó que Bolivia no requiere de la energía nuclear para incrementar su capacidad energética, puesto que cuenta con grandes vetas.
El físico boliviano, quien ofreció una amplia explicación sobre los beneficios y perjuicios de la energía nuclear, en un conversatorio organizado por el Programa de Capacidad Política (Procap), sostuvo que el país posee gran potencial energético proveniente del sector gasífero, hidroeléctrico, solar, eólico y biomasa, por lo tanto no requiere construir plantas nucleares.
Indicó que en la actualidad mientras muchos países del primer mundo están cerrando sus centrales nucleares, el Gobierno boliviano apunta a la energía nuclear.
Asimismo, Zaratti criticó los acuerdos firmados, en marzo pasado, entre el Gobierno con la empresa rusa Rosatom para la construcción del Centro de Investigación de El Alto.
“Es necesario conocer a fondo el programa nuclear que se pretende implementar en el país. No puede ser un secreto para la sociedad. Debe haber transparencia y seguimiento en su ejecución”, pidió Zaratti.
Sin embargo, dijo que no se opone a la tecnología nuclear con fines médicos y científicos. Pero pidió a las autoridades nacionales dar información transparente, respetando las regulaciones requeridas a nivel internacional.
Respecto a los convenios firmados con la rusa Rosatom, Zaratti deploró los dos acuerdos: Marco y Específico.
En el acuerdo Marco, criticó que puede darse un aprovechamiento de uranio de manera irregular por parte de Rusia, puesto que sería la empresa Rosatom quien tendría el monopolio para el manejo del Programa Nuclear de Bolivia (PNB) en todas las áreas de aplicación.
Al acuerdo Específico, deploró que sea Bolivia quien ponga la totalidad del capital para la construcción del Centro Nuclear y Rusia coloque el personal.
“Este acuerdo lo denomino ‘Matrioska’ (conjunto de muñecas tradicionales rusas creadas en 1890, la originalidad consiste en que se encuentran huecas por dentro, de tal manera que en su interior albergan una nueva muñeca, y ésta a su vez a otra, y ésta a su vez otra) porque no se halla el contenido final, que bien puede ser una planta nuclear”, advirtió Zaratti.
Para el físico, el acuerdo con Rosatom hará de Bolivia un país dependiente por los menos en los próximos 30 años.
Prevén invertir 300 millones de dólares
Los convenios para la construcción de un Centro de Investigación Nuclear en el Alto fueron suscritos en marzo pasado por el ministro boliviano de Hidrocarburos y Energía, Luis Alberto Sánchez, y el director general de Rosatom y exprimer ministro ruso, Sergei Kiriyenko.
El proyecto, que requerirá de una inversión de 300 millones de dólares, consta según datos oficiales de un reactor nuclear de investigación de baja potencia, un centro de ciclotrón-radiofarmacia, una planta multipropósito de irradiación y un laboratorio de investigaciones nucleares y capacitación.
Entre los fines de las instalaciones, que ocuparán 15 hectáreas, figuran la investigación energética, médica y agroalimentaria.
El reactor nuclear, según datos difundidos por la agencia oficial ABI, “contribuirá al desarrollo científico y tecnológico en los campos de la medicina, industria, ciencias ambientales, biológicas, físicas, químicas, petroquímicas, hidráulicas, geológicas y de materiales, mediante la investigación básica y aplicada”.

















