Falta de recursos impide auditar obras relevantes
El poco personal y grandes cantidades de documentación y procesos son algunos motivos por los que la Contraloría General del Estado en Cochabamba tiene dificultades para finalizar rápidamente las auditorías y no abarcan otras que también se necesitan. Mientras tanto, varias obras están detenidas o abandonadas sin responsables.
El contralor departamental, David Barriga, indicó que tienen una gran cantidad de auditorías en municipios como Chimoré, Independencia hasta Cercado, que es la Alcaldía que más recursos maneja. Empero, sólo cuentan con 24 auditores.
“Son 47 municipios por lo que ni siquiera podemos tener a una persona por cada uno. En el caso de las infraestructuras es más complicado porque sólo contamos con un ingeniero. Nos gustaría abarcar más, pero tenemos limitaciones”, señaló Barriga.
Agregó que las entidades municipales y la Gobernación tienen sus propias unidades de Auditoría, por lo que deberían ejecutar trabajos de igual forma.
“En el municipio de Cochabamba hicimos auditorías al puente Cobija y la avenida Guayacán, estamos con el puente colapsado. Pero también tenemos otras auditorías operacionales a la unidad de nefrología del hospital Viedma y la Caja Nacional de Salud”, aseveró.
Asimismo, indicó que las auditorías se complican de acuerdo al número de involucrados, tal es el caso de la Universidad Mayor de San Simón, que tiene 200 personas que investigar. De igual forma ocurre cuando se analizan los indicadores de proyectos sociales como es el caso del Desayuno Escolar.
“Iniciamos la investigación del Desayuno Escolar de Quillacollo, pero encontramos que no se aplicaron indicadores para seleccionar uno u otro tipo de productos para los niños y niñas. Es un tema de planificación que vemos que constantemente no se toma en cuenta”, declaró Barriga.
El contralor departamental indicó que, usualmente, las auditorías comienzan a raíz de denuncias de ciudadanos, además de verificar procesos de contratación y demás.
Pese a estos esfuerzos, aún se tienen varias obras en la ciudad que están paralizadas, pero no se tienen responsables. Tal es el caso de la Escuela de Bellas Artes Raúl G. Prada, los mercados Coraca y Santa Bárbara.
Por otro lado, existen obras que sí fueron auditadas por la Alcaldía, pero aún así se mantienen en conflicto. Esto ocurre con el hospital del Niño Manuel Ascencio Villarroel, el hospital del norte y del sur.
La semana pasada, el Concejo Municipal dio a conocer el dictamen de la auditoría realizada por la Contraloría al Puente Cobija, obra que se entregó hace siete años. En tanto, funcionarios del municipio se reunieron en La Paz con la unidad encargada de la investigación al puente colapsado para conocer que se entregará hasta fin de año.
CIERRAN AUDITORÍAS
El director de Auditoría de la Alcaldía, Erick Bustos, señaló que, por el momento, trabajan en el cierre de auditorías que están paralizadas desde 1999. El objetivo es no tener más procesos pendientes y recuperar el daño económico que se produjo al municipio. Bustos indicó que, en el segundo semestre, comenzarán con otros trabajos señalados en el POA.
Por su parte, de la Gobernación aún se espera la auditoría medioambiental al botadero de K’ara K’ara.
























