Tras protestas y muertes, vuelve la calma a Dallas
Washington |
Tras la detención de 200 personas y de que cinco agentes de Policía sufrieran heridas leves el sábado por la noche —en protestas contra la violencia policial en varias ciudades de Estados Unidos, debido a las recientes muertes de afroamericanos a manos de agentes blancos en Dallas—, ayer esta ciudad vivió una emotiva jornada de reflexión marcada por la concordia para superar una tragedia que agita el debate sobre las tensiones raciales.
El martes, el presidente Barack Obama visitará la capital para dar un mensaje a los familiares de las víctimas.
El sábado, la mayor tensión se vivió en Saint Paul (Minesota), donde la Policía y los manifestantes chocaron durante las varias horas que duró el bloqueo de una autopista, con 50 detenidos.
La Policía uso bombas de humo y gas lacrimógeno para dispersar la concentración e informó de que al menos cinco de sus agentes resultaron heridos leves porque los manifestantes les lanzaron material pirotécnico.
El exsoldado estadounidense Micah Xavier Johnson, de 25 años y afroamericano, impuso el terror en una protesta pacífica contra la violencia policial en el centro de Dallas el jueves.
El joven disparó con la intención de matar agentes blancos, según dijo a los negociadores de la Policía. Los agentes pusieron fin al suceso matando al atacante con la explosión de una bomba que enviaron adosada a un robot al estacionamiento en el que estaba atrincherado.
Esta es la primera vez que se usa un robot con bomba, un recurso insólito fuera de las zonas de combate, para matar a una persona en Estados Unidos.
Desde ayer, poco a poco, la urbe tejana —cuya población es de mayoría blanca aunque destacan también hispanos y negros— intenta recuperar la normalidad.
El acto más emocionante y multitudinario se celebró en la gigantesca iglesia Potter’s House, dirigida por el carismático reverendo evangelista T.D. Jakes y abarrotada ayer por “unos 7.000 feligreses”, según precisó a Efe un portavoz del templo.
“Esos agentes dieron su vida protegiendo no sólo a los negros, sino a gente blanca, latinos, personas de todas las razas. Alabemos al Señor por estos agentes”, afirmó el reverendo afroamericano, aplaudido por una congregación emocionada que respondió con un sonoro “Amén”.
Obama estará en Dallas el martes y ayer acortó su viaje por España para retornar a su país ante los últimos sucesos que han derivado en protestas.
PLANEABA UN ATAQUE MAYOR
El autor de la matanza de cinco policías en Dallas (Texas, EEUU) planeaba un ataque de mayor proporción desde antes de las muertes de dos hombres negros a manos de agentes blancos ocurridas esta semana, que desataron la indignación y la protesta en todo el país.
El jefe de la Policía de Dallas, David Brown, aseguró que los investigadores están “convencidos” de que el atacante, Micah Xavier Johnson, “tenía otros planes” y “pensaba que estaba haciendo lo correcto al hacer pagar a los policías por lo que él veía como esfuerzos de los agentes por castigar a la gente de color”.
“Nuestro registro de la casa del sospechoso nos lleva a creer, basado en los materiales para la fabricación de bombas y el diario que encontramos, que había estado practicando detonaciones y que tenía material suficiente para haber provocado efectos devastadores en nuestra ciudad y nuestra área del norte de Texas”, afirmó Brown.
La Policía trabaja sobre la teoría de que el agresor había planeado atacar a las fuerzas de seguridad antes de las muertes de dos hombres negros a manos de agentes blancos. “Creemos que esas muertes sólo desataron su delirio para acelerar sus planes y vio la protesta de Dallas como una oportunidad de empezar a sembrar el caos entre nuestros agentes”, señaló Brown.






















