Rusia y EEUU atascados por Siria
ONU |
Los intentos de Rusia y Estados Unidos por revivir la fracasada tregua en Siria quedaron hoy en un punto muerto, con las dos partes enrocadas y exigiéndose mutuamente difíciles gestos antes de dar ningún paso.
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, y su homólogo estadounidense, John Kerry, volvieron a reunirse en los márgenes de la Asamblea General de la ONU para tratar de mantener a flote los acuerdos que alcanzaron el pasado día 10 en Ginebra.
Para las dos partes, ese entendimiento que permitió iniciar la tregua sigue siendo prácticamente la única vía posible para tratar de avanzar en Siria.
El ambiente entre las dos potencias, sin embargo, se ha enrarecido en los últimos días con el bombardeo de Estados Unidos a tropas sirias, atribuido a un error, y el ataque contra un convoy humanitario el pasado lunes, cuya autoría no está clara.
Para volver al cese de hostilidades, Estados Unidos ha exigido un “gran gesto” que cambie las cosas sobre el terreno y que, a su juicio, debe consistir en que los aviones sirios dejen de volar sobre áreas clave bajo control de la oposición para asegurar el fin de los bombardeos.
Lavrov, que ayer intervino ante la Asamblea General de la ONU, dejó claro que Rusia no está por la labor de aceptar esa demanda y puso su propia condición: antes que nada debe “separarse” a los combatientes de grupos como el Estado Islámico (EI) y el Frente al Nusra de otros grupos opositores.
“Todos estamos a favor de un alto el fuego, pero sin separación de la oposición de Al Nusra no tiene sentido”, insistió en una rueda de prensa posterior.


























