Atentado a CFK, 4 detenidos y muchas dudas
BUENOS AIRES, Efe
Dos semanas después del frustrado atentado contra la vicepresidenta de Argentina, Cristina Fernández, que impactó de lleno en el escenario político, cuatro son los detenidos por el intento de homicidio y muchas las incógnitas por lo sucedido, principalmente si los sospechosos actuaron por iniciativa propia.
Precisamente ayer, la también exmandataria (2007-2015), que ha sido aceptada como querellante en el caso, reapareció en un acto público junto a un grupo de religiosos que trabajan en un contexto humilde.
La noche del pasado 1 de septiembre quedará marcada para siempre por la conmoción que dos disparos sin bala generaron en la siempre imprevisible Argentina, país cuyas causas judiciales de alto impacto tradicionalmente acaban alargándose en el tiempo rodeadas de más dudas que certezas.
Si bien la jueza encargada del caso, María Eugenia Capuchetti, mantiene el expediente en secreto de sumario, de forma frenética se van filtrando a la prensa detalles de la mediática investigación, algunos sorprendentes y rocambolescos.
Entre el sinfín de teorías “algunas aparentemente conspirativas” sobre quién y cómo se gestó el ataque a la líder kirchnerista, que el Gobierno de Alberto Fernández atribuye al “discurso de odio” de espacios políticos, judiciales y mediáticos, la mirada se posa también en la posible responsabilidad de partes de grupos de ideología extrema.
Según confirmaron ayer a Efe fuentes de la Agencia Federal de Inteligencia, su titular, Agustín Rossi, presentó material que podría vincular al grupo “Revolución Federal” “que desde hace unos meses hace escraches a figuras del Gobierno” con el intento de magnicidio.
























