Bolsonaro reta a Lula tras su regreso a Brasil
El expresidente ultraderechista de Brasil, Jair Bolsonaro, regresó ayer a su país, tres meses después de permanecer en Estados Unidos y del asalto de sus seguidores a las sedes de los tres poderes en Brasilia. El ultraderechista, que no reconoce la victoria en las urnas de su sucesor Luiz Inácio “Lula” Da Silva, prometió liderar la oposición del presidente izquierdista.
Recibido como un ídolo por unos, pero abucheado por otros, el exgobernante brasileño se dio un baño de masas en la sede de su movimiento político, el Partido Liberal (PL), ya que en el Aeropuerto Internacional de Brasilia no lo pudo hacer debido a que tuvo que salir por una zona restringida por razones de seguridad.
“Estoy sin cargo, pero no jubilado”, dijo el expresidente frente a decenas de parlamentarios, su primer mensaje al actual Ejecutivo, tras volver al país.
Bolsonaro promete liderar la oposición al presidente izquierdista Da Silva, elevando los retos para el nuevo Gobierno formado tras una elección altamente polarizada.
“Le mostraremos a ese personal (por el Gobierno), que por ahora y por poco tiempo estará en el poder, que no va a hacer lo que quiera con el futuro de la Nación”, enfatizó.
Su regreso ha sido esperado con ansias por el dirigente del PL, Valdemar Costa Neto, quien ha dejado claro su deseo de que Bolsonaro lidere al partido y aseguró que su bancada política ya tiene entre sus objetivos las elecciones municipales de 2024, en las que aspira a conquistar “el 60% de las alcaldías” del país.
“Bolsonaro liderará la oposición y viajará por Brasil predicando los valores del partido”, sostuvo a Reuters.



























