El ánimo de los bolivianos
En una entrevista concedida a CNN, el ex líder cívico Luis Fernando Camacho le dijo a Fernando del Rincón: “Bien sabe usted que las encuestas están manipuladas”. No debe extrañarnos esta opinión. Los políticos o aspirantes a políticos casi siempre opinan de este modo cuando algún sondeo de opinión no le trae buenas noticias. A pesar de esto, es seguro que el aspirante a candidato presidencial no deja de revisar, con el mayor interés, cualquier encuesta que llega a sus manos.
Ha concluido la primera fase de un nuevo proceso electoral con la designación de los nuevos integrantes del Tribunal Supremo Electoral y de los tribunales departamentales. Después vendrán la convocatoria a elecciones y la elaboración, aprobación y publicación del cronograma electoral. En ese instante sabremos en qué fecha se abrirá el tiempo de la campaña electoral. Por este motivo, parece prematuro investigar, con algún grado de certeza, cuál es la intención de voto de los ciudadanos.
A pesar de esto, la organización Mercados y Muestras ha elaborado un primer sondeo sobre este aspecto en cuanto a candidatos a la presidencia y vicepresidencia del país. La pregunta hecha a los encuestados se ha basado, por supuesto, en hipotéticos o probables candidatos y no en candidatos ya inscritos como tales en el Tribunal Supremo Electoral. Asimismo, en un vacío sobre posibles programas de gobierno y otras variables que condicionan la intención de voto.
Más interesante puede ser otra serie de resultados de este sondeo llevado a cabo el 26 y el 27 de noviembre, en los nueve departamentos y con una muestra de 800 encuestados. Así, por ejemplo, pueden ser útiles los resultados que se refieren a lo que piensan los ciudadanos sobre los acontecimientos posteriores al último proceso electoral, al cambio de gobierno y al inmediato futuro.
En cuanto al último proceso electoral es bueno saber que el 70% de los encuestados supone que “hubo un gran fraude”, frente a solo el 23% que piensa que “hubo errores pero no fraude”. No menos significativo es que el 70% piense que lo que condujo a los cambios posteriores al 20 de octubre –como la renuncia de Evo Morales y la asunción de un nuevo gobierno– fue una “revuelta social por el fraude” y que solo el 25% piense que fue por un “golpe de Estado”.
En cuanto a saber cómo se percibe la situación en la que nos encontramos en este momento, es útil conocer que el 32% siente que el país va por el “camino malo”, mientras que el 30% percibe que va por el “camino bueno”. Asimismo, es relevante enterarse de que el 39% piensa que la “situación de Bolivia desde que Evo se fue” ha empeorado, mientras que 28% piensa que ha mejorado y el mismo porcentaje que está igual.
Por lo que toca a las visiones y percepciones sobre la situación y el futuro inmediato de la economía, tanto general como particular o personal, la población se muestra ni pesimista ni optimista. A la pregunta sobre “cómo está la situación actual de su familia”, el 51% responde que “ni buena ni mala”, el 37% que “buena/muy buena” y el 12% que “mala/muy mala”. A la pregunta sobre cómo estará la situación económica del país el próximo año, “después de las elecciones”, el 29% piensa que “igual, ni bien ni mal”, el 23% que “mejor” y el 18% que “peor”.
Como se ve, este es, más o menos, en algunos aspectos, el clima social en el que discurrirá el recién iniciado proceso electoral. Dependiendo de los rasgos que adquiera la gestión del actual gobierno y, en no poca medida, del comportamiento de los líderes políticos y sociales y de los candidatos, sobre todo a presidente y vicepresidente, este ánimo puede cambiar. Por ello, es bueno que los respectivos dirigentes ni menosprecien ni descalifiquen los sondeos de opinión cuando se realizan por organizaciones idóneas e independientes.
El autor es exviceministro de Relaciones Exteriores
Columnas de ALBERTO ZELADA CASTEDO

















