Los quince cadáveres
El Gobierno está demorando demasiado en decidir lo que hará con las quince empresas estatales que están quebradas y llenas de empleados masistas.
Los empresarios privados preguntan por qué esta demora y la exigen que anuncie de una buena vez lo que hará con esos cadáveres.
El Gobierno no ha respondido a los empresarios, pero lo que no puede hacer es dejar esperando por esa decisión al FMI.
Los funcionarios del organismo internacional recibieron la orden de "retomar" las negociaciones con el Gobierno boliviano para el crédito que será, supuestamente, de 5.000 millones de dólares.
El informe dice que las negociaciones se han retomado y están ahora concentradas en temas tributarios.
Ha quedado en suspenso el detalle del gasto público, que el Gobierno aumentó en lugar de reducirlo, como se sabe en todo el mundo que es la exigencia número uno del FMI.
Esto se parece a lo que ocurre entre Bolivia y Estados Unidos acerca del Escudo de las Américas, pues en este caso también el Gobierno de Rodrigo Paz está fallando.
Según aquel escudo, creado por Donald Trump en marzo pasado, con la presencia de Rodrigo Paz, todos los países del hemisferio deben dar guerra sin cuartel al narcotráfico, pero en Bolivia los narcos siguen teniendo el control de amplios territorios de la soberanía boliviana.
Y aquí entra un tema más urticante. Rodrigo Paz había pedido consejo al presidente de Ecuador sobre cómo debe hacer para que venga el Comando Sur para combatir a los narcos bolivianos, así como hizo en aquel país en febrero pasado.
¿El huevo o la gallina primero? El Gobierno de Estados Unidos espera que Bolivia recupere para la soberanía nacional todos los territorios ocupados ahora por los narcos, pero el Gobierno boliviano espera que eso lo haga el Comando Sur, en vista de que el Ejército boliviano o no se atreve o no quiere hacerlo.
Igual que en el caso del gasto público, ocurre que el territorio controlado por los narcos ha crecido en lugar de reducirse, porque los narcos tienen más dinero que el Estado boliviano.
Y también, como se puede comprobar, los narcos controlan más instituciones del Estado que el Gobierno, como la Justicia, la Policía y parte de las FFAA.
Hay opiniones a favor de que se hagan consultas democráticas, como la revocatoria de mandatos, o un referéndum que enfrente a la Bolivia legal con la ilegal para decidir el futuro del país.
Corren apuestas sobre estos dos temas.
El autor es periodista
Columnas de HUMBERTO VACAFLOR GANAM
















