Segundo aguinaldo mortal
El Gobierno ha anunciado que la tasa de crecimiento en 2021 fue del 6,11 por ciento. Hacemos un análisis en tres parámetros: 1.- El crecimiento del 6,11 por ciento es una tasa muy próxima al crecimiento promedio latinoamericano, pero es apenas la mitad de lo que crecieron países vecinos, como Chile o Perú.
2.- Es un crecimiento que viene de una recesión de -9 (-8,8 por ciento, para ser más precisos), pero si uno crece 6 puntos partiendo de -9, todavía faltan tres pisos para llegar a la planta baja del edificio económico boliviano. En ese contexto, pensar en un segundo aguinaldo en esas circunstancias es sumamente complicado.
3.- El crecimiento de 6,11 es un promedio. Sectores como minería, transporte y almacenamientos, comercio han crecido entre 17 y 20 por ciento, pero agropecuaria sólo 1 por ciento; otros sectores menos incluso. El promedio oculta la situación de sectores como turismo y gastronomía, que están en una situación sumamente complicada.
No todas las áreas han crecido 4,5 por ciento y menos al 6,11 por ciento. Si hacemos un promedio de las que sólo han crecido a un solo dígito el promedio de crecimiento es de apenas 2,9, muy por debajo del parámetro de lo que es el segundo aguinaldo.
Buena parte de la economía boliviana todavía se está recuperando de la crisis recesiva que hemos tenido. Digamos que este año el incremento salarial (seamos sensatos) sea entre el 1 y 2 por ciento. Un segundo aguinaldo (si lo hay) equivale a 7,6 por ciento.
Entonces, el incremento para los trabajadores sería aproximadamente del 10 por ciento. Todo eso es costo para la empresa privada. En una economía que todavía está recuperándose, ese costo laboral puede terminar matando a muchas empresas privadas, especialmente a las pequeñas.
Columnas de GONZALO CHÁVEZ A.















